Para llegar a algunos de los miembros más destacados del Gabinete de Donald Trump en la cena de corresponsales de la Casa Blanca bastaba con cruzar una puerta del hotel Hilton de Washington y plantarse en una alfombra roja sin pasar por un solo detector de metales. Era posible acercarse a menos de medio metro del secretario de Estado, Marco Rubio, o el secretario de la Guerra, Pete Hegseth, sin más filtro que la entrada al hotel. Las razones por las que el atacante no lo hizo y prefirió esperar a la llegada del presidente a la cena de corresponsales quedarán claras en el juicio tras que quedara a disposición judicial. Lo que ya resulta evidente es que el escenario... Ver Más