Habrá público, pero el Movistar Arena no será la caldera a reventar que le hubiera gustado al Real Madrid. Los dos primeros partidos de la eliminatoria de cuartos de final de la Euroliga de baloncesto entre el Real Madrid y el Hapoel Tel Aviv israelí —miércoles 29 de abril y viernes 1 de mayos— se disputarán en el pabellón de la capital española con aforo reducido, numerosas medidas de seguridad y sin presencia de aficionados visitantes. Así se ha decidido tras la reunión de coordinación para la seguridad de estos partidos celebrada este jueves en la sede de la Delegación del Gobierno en Madrid, en la que se han tenido en cuenta los informes policiales y la valoración de la Oficina Nacional de Deportes. Las ochos medidas principales acordadas son: -Primeras filas sin ocupación. -Permitido el acceso a abonados del Real Madrid con DNI y a personas que porten abonos cedidos con DNI junto al documento de cesión del propietario del abono. -Permitido el acceso a los palcos VIP con identificación de los asistentes. -No se venderán entradas ni se permite la presencia de aficionados visitantes. -Refuerzo de control en la entrada. Restricción de elementos de animación solo al ámbito deportivo -Apertura de accesos con mayor antelación. -Dispositivo de seguridad con 450 efectivos policiales. -Refuerzo de seguridad privada. Para permitir el acceso, controlado, de público la Delegación del Gobierno ha rebajado de alto a medio el nivel de riesgo para este tipo de partidos en los que participan clubes deportivos de Israel en el marco del conflicto en Oriente Próximo. Así, los últimos partidos en Madrid del Hapoel y el Maccabi, los dos equipos israelíes que juegan en la Euroliga, se disputaron a puerta cerrada en el Movistar Arena. Esta eliminatoria de cuartos de final de la Euroliga se juega al mejor de cinco partidos, por lo que en caso de ser necesario un quinto encuentro, este sería también en el Movistar Arena.