"Soñar está bueno, pero la realidad es lo que pasa en la tierra, que es lo que nosotros hacemos y lo que Dios quiere". Diego Pablo Simeone apela a la divinidad como la afición del Atlético apela a él, que quizá no alcance la categoría la deidad futbolística, pero sí, sobradamente, la de profeta. El Cholo encarna la transustanciación de Moisés en el credo colchonero, el hombre que ha de llevar al club a la tierra prometida, que no es otra que el título de Champions que por tres veces se le ha escapado en el último versículo, dos de ellas bajo su mandato.Seguir leyendo....