Catalina y Guillermo se conocieron hace 25 años en los pasillos de St. Andrews, la universidad escocesa en la que ambos estudiaban historia del arte. Era su primer año y ambos vivían en St Salvator's Hall, una residencia de estudiantes que ofrece el centro. En seguida se hicieron amigos: «Cuando la conocí supe que había algo muy especial en ella », compartió el Príncipe heredero en la entrevista en la que anunciaron su compromiso. Para 2010, cuando el hijo mayor de Carlos y Diana relataba cómo le había regalado a su novia el icónico anillo de zafiro para pedirle que se casara con él, Guillermo y Catalina habían roto un par de veces. La presión de la prensa, la juventud y otras cosas típicas de la edad hicieron que su relación fuera algo inestable durante aquellos años de universidad y posteriores. Pero ahora, que han pasado 15 años desde su enlace, se ha demostrado que su unión aguanta escándalos y crisis de reputación , problemas de salud y prácticamente todo lo que le echen. Sí, tres hijos hacen mucho, pero los últimos años han sido la prueba definitiva. Fueron 1.900 invitados en la abadía de Westminster aquel viernes de abril, la emoción era palpable en los alrededores, que estaban llenos de curiosos y fans. «Se supone que es un pequeño evento familiar », bromeó Guillermo a su suegro según interpretaron expertos en leer los labios. Por supuesto no lo fue, pero sí que estuvo lleno de guiños íntimos a los Príncipes, como el llenar la zona de árboles y flores para que se sintiera más rodeado de naturaleza. Se estima que 2.000 millones de personas vieron la boda por televisión y el vestido de encaje de Catalina, de inspiración victoriana, junto con su anillo de compromiso, se han convertido en la referencia de miles de novias. El 'efecto Kate', conocido por subir las ventas de cualquier cosa que se pone la Princesa, y el título de 'heredera de Diana' que le ha sido adjudicado en estos años, no fueron suficientes para frenar la crisis a la que el matrimonio se enfrentó en 2024 . Hasta entonces, los Príncipes de Gales eran los pilares principales de la monarquía recién estrenada de Carlos III, pero la ausencia de Catalina durante meses dio paso a todas las especulaciones. La Princesa había sido intervenida en una operación abdominal, cuyos detalles nunca se desvelaron. Fue semanas después cuando se supo que había sido diagnosticada de un cáncer, aunque tampoco se especificó de qué tipo o qué clase de tratamiento seguiría. Su baja médica, sin que la Casa Real aportara ni un solo detalle sobre su estado durante semanas, y la fotografía editada que publicaron por el día de la madre, hicieron que creciera la conspiranoia . Se habló de problemas de salud mental, de la enfermedad de Crohn y de otras tantas especulaciones, los medios del mundo entero dieron paso a las teorías más alocadas. Por suerte, Catalina salió adelante. Después del verano anunció que estaba en remisión y, aunque no ha recuperado el ritmo de trabajo que tenía previamente, su agenda se ha estabilizado. Y aunque nunca se supo qué pasó realmente durante esos meses complicados, a pesar de que se ha criticado la manera distante y poco natural de la que intentaron salir de ese escollo, parece que su reputación también ha vuelto a su lugar . Otras crisis como la del Príncipe Andrés, que sacude ahora a la Familia Real británica, parecen tocarles de manera más tangencial. Y, por supuesto, está el problema con el Príncipe Enrique, cuya autobiografía dejaba en mal lugar a su hermano mayor al hablar de un puñetazo que le asestó en 2019. Quizás por este cúmulo de circunstancias negativas el matrimonio ha querido reformular su equipo de prensa en este 2026. Pero, pese a todo, el matrimonio parece haber salido reforzado de los últimos años de dificultades familiares. «Soy muy afortunado por el apoyo que tengo de Catherine, es una madre increíble y una esposa fantástica. Hay momentos en los que lo he pasado mal», decía en 2016. «A la esposa y madre más increíble. La fuerza que has demostrado en el último año ha sido extraordinaria. George, Charlotte, Louis y yo estamos muy orgullosos de ti (...) Te queremos», decía públicamente en enero de 2025 con motivo del cumpleaños de su mujer. Recientemente, lo repetía: «Detrás de cada hombre normal hay una mujer mejor», comentó el pasado mes de noviembre en una conversación con el fundador de una organización benéfica. Aunque ahora les unen sus hijos, la institución y el sacramento del matrimonio, está claro que la amistad que compartieron desde el principio, sus gustos comunes por el arte y el deporte; por la naturaleza y la comida sana; han sido el cemento que les ha reforzado. Y aunque haya pasado el tiempo, incluso unos comentarios privados captados por un profesional de lectura de labios dejaban claro que entre ellos sigue habiendo, además de complicidad, pasión. Las imágenes son de 2022, durante una visita al Caribe, pero se han emitido recientemente en un programa del Channel 5 de Inglaterra. «Estás muy elegante», le dice Catalina a Guillermo según la experta Nicola Hickling, «ya sabes cómo me hace sentir» , insiste. Posteriormente dice: «Tengo algunos dulces, podemos tomárnoslos cuando llegamos a casa». A lo que Guillermo responde: «Me encantaría algo dulce». Unos comentarios que han sido interpretados por los expertos como una manera de lo más tierna de mostrarse cariño públicamente sin que nadie se entere.