#ZNSeries – Crítica de Invencible, de Robert Kirkman, Jeff Allen, Robert Valley y William Ruzicka

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Género: Acción, Aventuras, Superhéroes.Creador Robert Kirkman, Jeff Allen, Robert Valley y William Ruzicka.Reparto: Steven Yeun, J.K. Simmons, Sandra Oh, Gillian Jacobs, Kevin Michael Richardson, Walton Goggins, Sterlin K.Brown, Zachary Quinto, Clancy Brown, Khary Payton, Grey DeLisle, Mark Hamill y otros.Producción: Amazon MGM Studios, Skybound Entertaiment.Canal: Prime VideoHablar de Invencible es hablar de uno de los cómics de superhéroes más influyentes y de más calidad del Siglo XXI, o al menos, de lo que llevamos de éste. Creado en el año 2003 por Robert Kirkman como guonista y Cory Walker como dibujante (al que muy pronto sustituyó Ryan Ottley) dentro de Image Comics y perteneciente al sello Skybound de dicha editorial comandado por el propio Kirkman, Invencible es para muchos, entre los que me incluyo, el cómic de superhéroes definitivo.Si bien esta obra, de la que hemos hablado largo y tendido en Zona Negativa siempre que hemos tenido ocasión, no inventa la rueda ni lo pretende, y es lo que es, gracias a las décadas de cómic superheroico mainstream, tanto de Marvel como de DC en los que sin ningún tipo de rubor u ocultación se inspira, se trata de una historia bien planificada, de personajes complejos que evolucionan con cada número que a lo largo de sus ciento cuarenta y cuatro números y diversos especiales, nos enseñó que ese género de géneros que es el superheroico podía dar para mucho más de lo que los lectores y editoriales pensaban.Sí, además de Invencible, tenemos otros grandes hitos del cómic superheroico independiente como Astro City de Kurt Busiek, o incluso Jupiter’s Legacy de Mark Millar, pero Invencible es algo más. Invencible, sin dejar de lado las batallas, los golpes y la épica, es ante todo un cómic en el que sus personajes, repletos de conflictos que los hacen profundamente humanos están en el centro de una trama que no deja a nadie indiferente.Habiendo finalizado en el año 2018, y con el gran éxito de crítica y público que caracteriza a esta obra, en el año 2021 y de la mano de Amazon Prime Video llegaba Invencible, serie homónima que pretendía adaptar el cómic homónimo de Robert Kirkman, Cory Walker y Ryan Ottley y que, hoy, al poco de terminar su cuarta temporada, podemos decir que cumple con su tarea no con un sobresaliente, sino con matrícula de honor.InvencibleLa serie (sobre cuya primera temporada ya hablamos en esta casa), está llevada a cabo por Jeff Allen (Ultimate Spiderman), Robert Valley (Love, Death + Robots) y por William Ruzicka (Kung Fu Panda: El Caballero del Dragón) quienes ejercen de showrunners, al tiempo que en el guion tenemos al propio Robert Kirkman, acompañado de Simon Racioppa (Cristal Oscuro: La Era de la Resistencia) entre otros.Como el cómic, la serie parte de la misma premisa: La vida de Mark Grayson, adolescente hijo de Nolan Grayson, supuesto escritor de novela que en realidad es Omniman, poderoso superhéroe que durante dos décadas ha salvado la tierra de grandes amenazas de diverso tipo, colaborando para ello, cuando lo ha considerado necesario con los Guardianes del Globo, algo así como la Liga de la Justicia de este universo.Nolan, ha contado a Mark y Debbie, su mujer y madre del propio Mark, que su planeta natal, Viltrum, lo envió a la Tierra con el fin de mejorar de forma pacífica la vida de los terrícolas, acabando con la hambruna, las guerras y otorgándole a la Tierra el lugar que se merece en el universo.Sin embargo, y como es notoriamente conocido, Nolan fue enviado a la Tierra en realidad como conquistador en nombre de Viltrum, su planeta natal, misión que lleva años posponiendo y que encuentra difícil de llevar a cabo al tener una familia en la Tierra y que decide volverse a replantear.Por su parte, Mark tras años deseándolo, por fin adquiere los poderes que le corresponden por herencia genética, comenzando una suerte de entrenamiento superheroico por su parte.Esta es la premisa de la serie que podemos ver en su primer capítulo, el cual desvela uno de los grandes misterios del primer año del cómic en apenas una hora de metraje.Esta diferencia entre cómic y serie, marca el que ya será el estilo de la serie desde el inicio: Contar lo mismo que en el cómic, llegando a los mismos hitos y metas, pero llegando a ellas por caminos sustancialmente diferentes, entendiendo que se está trabajando para un medio distinto, con un público distinto, y unas normas creativas diferentes.De este modo, no solo en lo relativo a la verdadera misión de Nolan, veremos como Jeff Allen, el propio Robert Kirkman y el resto de showrunners y guionistas dan una pequeña vuelta de tuerca a la historia que los lectores del cómic ya conocemos, sino que cuando lo consideran conveniente otorgan más protagonismo a personajes como Thelia que en el cómic no pasan de secundarios, o directamente inventan sucesos nunca ocurridos en la viñeta para que los personajes vivan experiencias definitivas en su ciclo vital que los sitúe en el mismo punto en el que se encontraban en el cómic que se adapta.Y es que, no solo estamos hablando de medios diferentes en lo narrativo, sino de que no es lo mismo una serie compuesta por temporadas de ocho capítulos de más o menos una hora, que un cómic mensual que se publica de forma casi ininterrumpida durante quince años.Cuando leemos un cómic de esta clase, en muchas ocasiones, tenemos la sensación de que ha transcurrido mucho tiempo en la trama, dado que llevamos varias decenas de números a nuestras espaldas, pero en una serie, donde la emisión es semanal por temporadas y anual entre las mismas (con un doloroso hiato de tres años que transcurrieron entre la primera y la segunda temporada) esa sensación de paso del tiempo es mucho menor, dando la sensación de que todo transcurre en muy poco tiempo; por lo que en no pocas ocasiones Invencible tiene que compensar con crisis de ansiedad en Mark, Eve y el resto de sus protagonistas, lo que en el cómic se ha obtenido a través de meses y meses de grapas y de planificación.Sea como fuere, la realidad es que el resultado es casi perfecto, siendo Invencible una serie perfecta tanto para aquellos que ya conocemos su historia por haberla leído como para quienes se acercan a ella por primera vez.Por otro lado, está claro que Robert Kirman ha evolucionado mucho como guionista y como ser humano desde el año 2003 en el que comenzara esta serie de cómic y el año 2021 en el que la misma fue llevada a la gran pantalla. Casi veinte años dan para mucho, y ello se deja ver en Invencible. No solo porque, como hemos comentado se cuente lo mismo pero de diferente manera por las exigencias del medio televisivo, sino porque hay temas que en su momento Kirkman trató de una forma determinada y que ahora, con el paso del tiempo prefiere abordar de otra manera.Ello sobre todo está presente en la escritura de personajes femeninos o queer, así como en añadir más inclusividad a la obra. No digo (ni jamás lo insinuaré) que Invencible como cómic sea machista, homófobo o racista. Todo lo contrario: Es un cómic marcadamente inclusivo, pero lo es, tal cual se entendía la inclusividad hace veinte años. Hoy en día, el panorama es muy distinto y por eso, lo que entonces considerabamos avanzado y vanguardista, hoy no lo es tanto. De este modo, al tener Kirkman la oportunidad de contar la misma historia por segunda vez, decide abordar varios aspectos de la misma con un tono que se ajusta mucho más a la realidad contemporánea que desde luego, y a pesar de que veinte años «no son nada» es muy distinta a la de hace dos décadas.En lo relativo al reparto, en este caso, y obviamente, de actores de doblaje, tenemos un elenco de prestigio y altura: Steven Yeun (quien ya realizó un destacado papel en The Walking Dead, basada en el famoso cómic del propio Robert Kirkman) pone voz a Mark Grayson, mientras que J.K. Simmons (eterno J. Jonath Jameson en Spiderman) hace lo propio con Nolan Grayson. Sandra Oh (Anatomía de Gray) es Debbie Grayson, mientras que Gillian Jacobs (Community) es Atom Eve.Ellos, junto con un elenco mucho más amplio que se va sumando en las distintas temporadas, logran hacer suyos a los personajes, lo cual resulta harto difícil en una serie de animación en la que no se les ve actuar como tal.Sin embargo, escenas muy emotivas y trasladadas directamente del cómic, como por ejemplo, cierta discusión entre Nolan y Debbie que vemos en la cuarta temporada, toman aquí un valor propio con dos actores que mientras prestan su voz a los personajes hace que por un momento creamos que se tratan de personas reales, a pesar de lo imposible de dicha manifestación.En lo relativo a la animación, la misma es por desgracia el aspecto más mejorable de la serie. Si bien, pasada la primera temporada, la misma mejora, haciéndonos testigos en todo momento de unas escenas de acción que jamás pensamos que podríamos ver en televisión animada, con necesarias e impactantes concesiones a la ultraviolencia cuando ésta es necesaria, la realidad es que las escenas más “calmadas” en la que los personajes se limitan a dialogar, en no pocas ocasiones resultan demasiado artificiales con ese efecto de “bustos parlantes” que se da por desgracia en algunas otras obras de esta clase.Sin embargo, esto es algo que sobre todo afecta a la primera temporada, y que ya a partir de la segunda, y del especial sobre Atom Eve que sirvió como enlace entre ambas temporadas se corrige muy rápidamente, resultando un aspecto menor que olvidamos muy pronto.En lo relativo a la banda sonora, la misma corre a cargo de John Paesano, presente en otras adaptaciones de cómic como el Daredevil de Netflix, quien utiliza temas contemporáneos y muy conocidos para complementar la serie, la cual, gracias a su trabajo, logra de este modo distanciarse y diferenciarse del cómic.Podría, francamente, estar horas y horas hablando sobre Invencible, sobre el hecho de que esta serie está consiguiendo en el género audiovisual lo que el cómic homónimo logró en las viñetas, sobre cómo enriquece un género de géneros hoy tan de moda como el de la épica superheorica y sobre cómo temporada tras temporada va de menos a más, ofreciéndonos giros argumentales a cada capítulo más impactantes y logrando que estemos ante una de las mejores series de animación del panorama actual que sí, también supera muchas de las que podemos ver en imagen real.