El «bosque sumergido» de Sevilla: el laberinto de árboles que crecen dentro del agua y puedes recorrer en kayak

Wait 5 sec.

Cuando el calor aprieta en Sevilla, lo más habitual es huir a la playa. Sin embargo, a poco más de una hora y media de la ciudad, en plena Sierra Norte, hay un rincón que ofrece algo muy distinto a la clásica playa de arena. Hablamos del Embalse de El Pintado , un lugar que sorprende no solo por su tamaño, sino por un paisaje poco común en la provincia, ya que cuenta con cientos de árboles que crecen directamente dentro del agua, creando una especie de bosque flotante que parece de otro lugar. Este pantano, que se alimenta del río Viar , es el más grande de la zona con unos 40 kilómetros de orilla. Se ha convertido en el refugio favorito de muchas familias de Cazalla de la Sierra y de los pueblos cercanos, ya que permite disfrutar del agua y la naturaleza sin las aglomeraciones típicas de la costa. Lo que hace especial a El Pintado, más allá de poder darte un baño, es la posibilidad de explorarlo de una forma diferente. Al ser un embalse rodeado de lomas y pendientes suaves, cuando el nivel del agua sube, inunda zonas de vegetación que quedan parcialmente sumergidas. Si te gusta el deporte, lo ideal es alquilar un kayak en los alrededores. Navegar entre las copas de los árboles que asoman por la superficie es una experiencia distinta y te permite llegar a rincones a los que es imposible acceder a pie. Además, el embalse tiene su propia isla (que a veces se convierte en península según la marea), donde hay buenas sombras naturales para descansar un rato antes de seguir remando. Si buscas un sitio donde desconectar con los amigos o pasar un domingo diferente con los niños, El Pintado está bastante bien preparado para ambos planes. El entorno cuenta con áreas recreativas que tienen merenderos, mesas y bancos repartidos por la orilla. Es el típico lugar donde te llevas la nevera, la tortilla de patatas y las bebidas, y echas el día cómodamente bajo las encinas sin mirar la hora. Para los que van en grupo de amigos, el pantano ofrece ese punto de aventura que no tienes en una piscina. Puedes organizar una pequeña ruta en kayak, buscar una zona de rocas algo más apartada para estar a vuestro aire o simplemente disfrutar del paisaje mientras echáis el rato. Es un sitio perfecto para quienes prefieren el ambiente de «campo y playa» sin el jaleo de los chiringuitos de la playa. Para que el día sea perfecto, conviene tener en cuenta que estamos en un entorno natural y no en una playa. Aunque el baño es libre y el agua suele estar muy limpia, no hay que olvidar que es un embalse de montaña . Esto implica que hay zonas donde el fondo baja de golpe y la profundidad es considerable, así que lo mejor es no confiarse demasiado, sobre todo si vais con niños o no sois nadadores expertos. Además, al ser un espacio de acceso gratuito y salvaje , no vas a encontrar tiendas ni puestos de socorro a pie de agua, por lo que la autonomía es total. Es por eso que es fundamental ir bien provisto de comida y, sobre todo, de mucha agua y protector solar, porque cuando el sol aprieta en la sierra, lo hace de verdad. Si el plan es ir con varios amigos y lleváis varios coches, lo ideal es intentar llegar temprano . Aunque el espacio es enorme, las mejores zonas de sombra cerca de las mesas suelen volar durante los fines de semana de verano. Si lo tuyo es la caña, este pantano es uno de los puntos de referencia en la provincia de Sevilla y también en Badajoz. Es muy común ver a pescadores instalados en las rocas o en las orillas de fango buscando barbos, carpas o el famoso black-bass . La recomendación de los que van a menudo es evitar las horas centrales del día en verano por el calor y aprovechar el amanecer o el atardecer. No solo pican más los peces, sino que el paisaje con la luz baja sobre la roca rojiza de la sierra es, sinceramente, de lo mejor de la visita. El camino hasta el embalse ya merece la pena por sí solo. Para llegar desde Sevilla, debes dirigirte hacia Cazalla de la Sierra y desde allí tomar la carretera SE-179 hacia El Real de la Jara. Es una carretera de montaña, con sus curvas, pero el paisaje de dehesas de encinas y alcornoques es precioso. Por el camino pasarás por varios miradores (como el de La Padrona) donde te recomendamos parar un minuto. Desde arriba se ve perfectamente la magnitud del pantano y cómo el agua se mete por los valles de la sierra. El acceso al embalse es gratuito y hay zonas de aparcamiento cerca de la presa y de las áreas recreativas. En resumen, El Pintado es una alternativa perfecta para echar un día de verano distinto en la provincia de Sevilla. Solo recuerda llevarte de vuelta todo lo que traigas para que este paraíso de la Sierra Norte siga estando igual de bien cuidado.