El mayor obstáculo de la fusión nuclear no era generar energía. Era entender el caos del plasma, y EEUU acaba de poner un superordenador exaescala a intentar resolverlo
Frontier no solo calcula más rápido: está ayudando a descifrar uno de los fenómenos más inestables de la física, el plasma. Si consigue entenderlo, el sueño de la fusión controlada podría dejar de ser teoría para convertirse en algo tangible.