En los últimos meses la cuestión relativa a la defensa nacional y los laboratorios de inteligencia artificial ha ocupado titulares y horas en debates de Estados Unidos y el mundo en general. Desde que Washington vetara la opción de Anthropic como colaborador en su Departamento de Defensa los vaivenes han sido constantes.Primero fue OpenAI quien se postuló y accedió a ocupar el sitio dejado por Claude, en un gesto que según la propia compañía respondía a una responsabilidad "con la seguridad nacional". Las manifestaciones públicas contra el posicionamiento de la compañía desarrolladora de ChatGPT no se hicieron esperar y a ellas se sumaron las de empleados de Google, firma que también entraba en las quinielas para proporcionar modelos de IA al Pentágono en un movimiento que hoy se confirma.Modelos de IA de Google al servicio del PentágonoA tenor de la información recogida por The Hill el acuerdo entre Google y el Pentágono está ya rubricado. Mediante el pacto entre la compañía presidida por Sundar Pichai y el Departamento de Defensa estadounidense, Google facilitará acceso a sus modelos de inteligencia artificial que tendrán un papel destacado en trabajos clasificados por parte de la administración. Las manifestaciones de trabajadores de Google por el conflicto ético que supone este acuerdo no han surtido efecto y la alianza es un hecho.La reciente vinculación entre Google y el Pentágono marca un nuevo capítulo en la creciente integración de la inteligencia artificial en el ámbito militar. Según fuentes anónimas consultadas por la publicación original el uso que haga el Departamento de Defensa de los modelos de Google se puede dirigir a "cualquier propósito gubernamental legítimo". Una definición amplia y que no aclara si la vigilancia masiva o el desarrollo de armas autónomas sin supervisión humana forman parte de los términos definitivos. Estos dos puntos fueron el punto de fricción fundamental entre Anthropic y el Pentágono.La unión entre compañías tecnológicas y el organismo responsable de las fuerzas militares y la seguridad nacional de Estados Unidos tiene una derivada en cuanto a la opinión pública que resulta complicado mantener. Pese a ello, las grandes firmas defienden su apertura a relaciones como la recién pactada entre el Pentágono y Google, algo que también ha hecho la compañía de la gran G.En palabras de un portavoz recogidas por The Hill, Google se muestra "orgullosa de formar parte de un amplio consorcio de laboratorios de IA y empresas de tecnología y computación en la nube que proporcionan servicios e infraestructura de IA en apoyo de la seguridad nacional". La amplitud y falta de concreción actual acerca de esta nueva alianza pone de nuevo de manifiesto la falta de marcos regulatorios claros y el control efectivo del uso militar de estas tecnologías.