El crossover eléctrico de lujo incorpora toda una serie de tecnologías innovadoras que desarrollan más potencia, un mayor control, y una mayor implicación del conductor. Como no podría ser de otra manera, los cambios revolucionarios van acompañados de un mayor refinamiento de la lujosa experiencia a bordo. Con su visión Lexus Electrified, anunciada en 2019, propone una oferta de distintas tecnologías de automoción, como los vehículos eléctricos con batería, los híbridos y los híbridos enchufables, para satisfacer las necesidades de los clientes y mercados. Así las cosas, hay que señalar que el desarrollo del nuevo RZ se centró en cuatro pilares clave en el segmento de los vehículos 100% eléctricos: el placer en la conducción; la autonomía y la carga; el rendimiento, y el diseño. Este modelo es fiel a la denominada 'Seamless Emotion' de Lexus, que expresa potencia y aceleración. El rebajado capó, la parrilla 'Spindle Body', los ultrafinos grupos ópticos y la silueta descendente, acaban por transmitir una sensación de potencia 'en movimiento', rematada en una zaga marcada por el característico alerón de techo partido, además de una inconfundiblemente elegante firma luminosa. Dentro, 'Tazuna' conjuga la posición al volante con una precisa disposición de los indicadores, controles y pantallas hasta crear un espacio donde, con sólo pequeños movimientos de las manos y los ojos, puede accederse a todas las funciones del coche sin perder un ápice de atención a la carretera. Además, para redondear, el equipamiento, además de la pantalla táctil (14 pulgadas) y la navegación integrada, cuenta con acceso «manos libres» sin necesidad de utilizar la llave, además del portón trasero con accionamiento eléctrico y función 'Kick Power' para facilitar las operaciones de carga y descarga del vehículo. A nivel de seguridad, el Lexus RZ adopta la tercera generación en sistemas de seguridad: precolisión, dirección asistida de emergencia, control de crucero adaptativo, así como la dirección asistida proactiva (PDA), para una conducción más segura entre el lento tráfico urbano. También un sistema de 'monitoreo del conductor' comprueba constantemente el nivel de alerta del conductor, deteniendo suavemente el coche y activando las luces de emergencia si fuese necesario. Incluso se cuenta con una función que evita automáticamente la apertura de puertas cuando se acerca otro vehículo, bici o moto por detrás del coche. Sobre las autonomías, van desde los 461 km (RZ 500e), hasta los 560 km (RZ 350e). En toda la gama, se puede realizar una carga rápida de 10% al 80% en 30 minutos. El sistema opera dentro de un rango de aproximadamente 200 grados desde la posición central hasta el bloqueo total a la izquierda o derecha, permitiendo un control más preciso y una dirección más intuitiva. Aunque no hay una conexión física entre el volante y el eje de dirección, el conductor recibe las sensaciones de la conducción a través de señales eléctricas, minimizando vibraciones no deseadas y mejorando la respuesta en las maniobras de giro. Detrás del volante se encuentran unas levas de cambio que, aunque parezca extraño, sirven para cambiar de marcha, aunque sea un coche completamente eléctrico. Este sistema emula un cambio de 8 velocidades.