The Amazing Spider-Man #400, camino al nº 1000

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Edición original: The Amazing Spider-Man #400 (Marvel Comics, 1995)Edición nacional/España: Spiderman #12 (Forum, 1995)Guion: J.M.DeMatteisDibujo: Mark BagleyEntintado: Larry Mahlstedy, Randy EmberlinColor: Bob SharenTraducción: Celia FilipettoRotulación: Luis SanzRealización técnica: Gina RosquellesFormato: Rústica. 80 páginas. 695 pesetas (4,18€)«La segunda a la derecha… y todo recto hasta mañana.»The Amazing Spider-Man alcanzó el número cuatrocientos de su serie principal a mediados de la década de los noventa, concretamente en febrero de 1995. En un contexto, cuanto menos, tumultuoso para Peter Parker, con varias decisiones, cuanto menos, arriesgadas y que voy a ir desgranando hasta abordar lo que ofrece este capítulo tan redondo y la vez tan emotivo de la vida de Peter.¿Cómo llegamos aquí?Los noventa no sentaron del todo bien al pobre Peter, y buena parte de esas decisiones editoriales terminan explotando aquí. Por un lado, recordemos que la editorial había apostado por recuperar a los padres de nuestro protagonista, quienes, recordemos, habían muerto en una misión. Ambos trabajaban como espías para el gobierno americano, siendo niño Peter, de ahí que este fuese criado por sus tíos Ben y May. Aunque la muerte en el universo Marvel tiene la validez que tiene, sí que hay límites, si nos ceñimos a Spiderman, que jamás se deberían traspasar: Gwen Stacy, George Stacy, Norman y Harry Osborn, el tío Ben y, por supuesto, los padres de Peter: Richard y Mary Parker.Con todo, siempre hay directivos que o bien no le temen a nada o, directamente, consideran buena idea romper con ciertos pilares. De ahí que en The Amazing Spider-Man #366 (julio de 1992), y para sorpresa de todos, tanto Richard como Mary se presentaran ante Peter, desvelando que su muerte no había sido tal y que estaban de regreso. Ni que decir tiene el impacto que causó una revelación de este tipo. Esta farsa no se pudo perpetuar durante mucho tiempo y, tan solo un par de años después, en The Amazing Spider-Man #388 (febrero de 1994), se desvelaba que realmente se trataba de dos androides creados por el Camaleón, dejando a un Peter hundido y huérfano de padre y madre por segunda vez. No serían las únicas consecuencias. Mary Jane discutió con tía May al ver cómo estaba afrontando el trauma que acababan de vivir. Tras la discusión, Mary Jane sale de casa de tía May para regresar minutos después, preocupada por cómo ha ido la discusión. Demasiado tarde: el maltrecho corazón de tía May ha dicho basta, y se encuentra a tía May desmayada en el suelo de la cocina. Todo esto ocurriría en The Amazing Spider-Man #391, publicado en mayo de 1994, y terminaría con May en coma, ingresada en el hospital.A todo esto, conviene apuntar que, entre la revelación de la farsa de los padres de Peter y el infarto de tía May, tendría lugar Matanza Máxima, en la que Peter se las tendría que ver con Matanza y Veneno, una saga de una crueldad extrema que llevaría hasta el límite al arácnido. Todo esto, sumado a sus problemas de pareja con Mary Jane y la nociva relación de esta con el tabaco.Toda esta sucesión de acontecimientos llevaría a poner en jaque, a nivel mental, a Peter, a punto de quebrarse por todo lo que estaba viviendo. Pero aún faltaba un clavo más en su ataúd: la aparición de Ben Reilly.El papel de Ben ReillyNos trasladamos treinta años atrás en el tiempo, concretamente a 1974 respecto a estos acontecimientos, inmersos en la magnífica etapa de Gerry Conway, quien urde una trama en la que Miles Warren, profesor de Peter y Gwen Stacy en la universidad, lleva a cabo la clonación de ambos tras haber conseguido sus células antes de la fatídica muerte de la novia de Peter.Dicha historia sembraría las primeras dudas al respecto de quién era la copia y quién el original, y sería el germen de esta segunda historia del clon.Apesadumbrado por los problemas de salud de su tía, la farsa de sus padres, sus diferencias con Mary Jane, la sanguinaria entrada en escena de Matanza y un único punto de luz, que era el embarazo de Mary Jane, la aparición de alguien con su misma fisonomía y que se presentaba como Ben Reilly no hacía sino complicar las cosas.Lo que vivimos los lectores durante años fue una locura: varios golpes de timón que hacían girar la historia de un lado a otro, como si los propios mandamases y guionistas de la editorial no supiesen salir de un peligroso embrollo en el que se habían metido. A fin de cuentas, cuestionarse que el Peter Parker del que tantas aventuras se habían publicado quizá era realmente el clon podía suponer tirar por tierra todo lo andado en estos años. Aún faltaban meses para sembrar estas dudas. En el punto cronológico en el que nos encontramos, Ben Reilly ha entrado en escena hace escaso medio año y da por sentado que él es el clon, y simplemente quiere transmitir a Peter que no pondrá problemas y despedirse de una vida de la que tiene recuerdos del pasado, pero que son implantados y, por tanto, no le pertenecen.Y llegamos al Amazing Spider-Man #400Antes de entrar en detalles de lo que ofrece este número tan especial, conviene mencionar que, por entonces, las diferentes series de Spiderman — Amazing Spider-Man, Spectacular Spider-Man y Spider-Man — funcionaban como un gran continuará; es decir, las historias fluían hasta el punto de que, si no fuese por los cambios en el dibujo y en el tono que le daba cada uno de los tres guionistas implicados, no se distinguiría una serie de otra. Esto propició que Forum optase por una decisión editorial tan ingeniosa que se ha mantenido —salvo un pequeño periodo— a lo largo de más de treinta años, primero por Forum y posteriormente por Panini Cómics: la reunificación de las series del arácnido en un único volumen mensual. Para ello, la editorial tuvo que primero publicar un voluminoso tomo para alinear las diferentes series, titulado El Asombroso Spiderman: Triunfo y Tragedia, para posteriormente recopilar las tres series ya coordinadas en el mismo volumen.Este capítulo lleva por título: El regalo, y no puede decir más con menos. Si por algo se ha caracterizado May es por ser casi inmortal; no son pocas las veces que ha estado entre la vida y la muerte y ha salido siempre airosa. No será así en esta ocasión. Ella lo sabe y aquellos que la rodean, especialmente Peter, no lo ven, con lo que May optará por “regalar” a su sobrino momentos juntos para que se lleve esos recuerdos con él en el momento en que ella ya no esté. El segundo regalo que le hace es revelarle que es conocedora de su gran secreto: que su alter ego es Spiderman. Todo ello en una emotiva escena en la que ambos se encuentran visitando el Empire State, igual que May lo hacía de novios con Tío Ben. En palabras de May: “No teníamos mucho dinero… pero te juro que era mucho mejor que ninguna película y que todos los restaurantes elegantes… porque estábamos juntos”. #tdi_1 .td-doubleSlider-2 .td-item1 { background: url(https://www.zonanegativa.com/imagenes/2026/04/AmazingSpiderMan400_01-160x120.jpg) 0 0 no-repeat; } #tdi_1 .td-doubleSlider-2 .td-item2 { background: url(https://www.zonanegativa.com/imagenes/2026/04/AmazingSpiderMan400_02-160x120.jpg) 0 0 no-repeat; } #tdi_1 .td-doubleSlider-2 .td-item3 { background: url(https://www.zonanegativa.com/imagenes/2026/04/AmazingSpiderMan400_03-160x120.jpg) 0 0 no-repeat; } #tdi_1 .td-doubleSlider-2 .td-item4 { background: url(https://www.zonanegativa.com/imagenes/2026/04/AmazingSpiderMan400_04-160x120.jpg) 0 0 no-repeat; } #tdi_1 .td-doubleSlider-2 .td-item5 { background: url(https://www.zonanegativa.com/imagenes/2026/04/AmazingSpiderMan400_05-160x120.jpg) 0 0 no-repeat; } 1 de 5 Y entonces llega el momento tan temido: May se comienza a encontrar mal y le pide a su sobrino regresar a casa. Ella sabe que su tiempo se acaba y quiere vivir esos últimos momentos en la intimidad de su hogar y con su sobrino. Tan simple como la vida misma, de esta forma el guionista J. M. DeMatteis y el dibujante Mark Bagley dan vida a uno de los momentos más íntimos y emotivos de la historia de Peter Parker.Sin poder hacer nada más que asistir a esos últimos momentos con angustia, Tía May muere en su cama, al lado de su sobrino y poco antes de que lleguen Mary Jane Watson y su tía Anna. Ben Reilly, quien también juega un papel relevante en la historia, lo ve todo desde el exterior, compungido.Si la muerte de Tía May no fuese suficiente, tras el funeral la policía irrumpe en casa de May para llevarse a Peter, acusado de un asesinato en Utah, lugar al que jamás ha ido, iniciándose una interesante trama en la que se verán envueltos tanto Ben Reilly como Kaine (otro clon de Peter).Por desgracia, lo que había sido uno de los episodios más emotivos publicados hasta la fecha, y además cargado de simbolismo, se lo cargaron años más tarde al desvelar que la persona que había muerto no era May, sino una actriz contratada por Norman Osborn. Aunque eso será otra historia con la que lidiar en un futuro.«La segunda a la derecha… y todo recto hasta mañana.»Lo mejor• El emotivo guion de J.M.DeMatteis.• El momento de la revelación.• Mark Bagley siempre fue una debilidad personal, increíble su capacidad para transmitir.Lo peor• Que lo que había sido una forma casi perfecta de resolver «ese momento» entre May y Peter quedase en nada al desvelarse que realmente no era ella quien había muerto.