Cada día de Feria, al igual que lo hacen caballistas y enganches, la unidad de caballería de la Policía Nacional debe abandonar el recinto ferial al caer la tarde. Después de asegurarse de que son los únicos que continúan a caballo en el real, los agentes tienen una cita en Antonio Bienvenida sobre las 20.30 para salir juntos. Es en ese punto donde decenas de feriantes esperan al 'cambio de guardia' del cuerpo nacional. El pasado jueves, un corrillo considerable se congregó para ver a los agentes y sus caballos marcharse de la Feria. No dudaron en premiar con aplausos y ovaciones a los agentes. Los efectivos desfilaron frente a su superior para dar las novedades y luego esperaron a que se diera la orden de retirada a la casi veintena de agentes a caballo. En el momento en el que se estaban retirando, la portada se iluminó regalando una bonita estampa a los presentes.