¿Somos los venezolanos racistas o no somos racistas? That’s the question. Es una pregunta difícil de responder porque Venezuela ha vivido en las últimas décadas aferrada al mito de ser una sociedad mestiza y policlasista. Mi generación creció con ese mito, alimentado en buena medida por corrientes históricas que vienen desde la Independencia y por la fantasía de una movilidad social infinita impulsada por el petróleo. Como todo mito, no es del todo falso ni del todo cierto.Seguir leyendo