Obras del Metropolitano de Barranquilla entran en etapa clave. Imagen: ConmebolBarranquilla avanza en la organización de la final de la Copa Sudamericana 2026 con una serie de inspecciones técnicas lideradas por la Conmebol. Una delegación del organismo visitó la ciudad para evaluar el progreso de las obras en el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez y revisar aspectos logísticos del evento que se disputará en noviembre de 2026.El estadio, con capacidad para cerca de 46.000 espectadores y sede habitual de la Selección Colombia, está siendo sometido a una remodelación integral. Las intervenciones incluyen mejoras en infraestructura, accesos, zonas de prensa, servicios al público y condiciones operativas. Este proceso hace parte de los estándares exigidos por Conmebol para finales únicas, modelo implementado desde 2019 en sus torneos continentales.Durante la primera jornada, la comitiva realizó reuniones con autoridades locales y recorrió hoteles proyectados para alojar a los equipos finalistas, delegaciones oficiales y personal técnico. Según datos del Ministerio de Comercio, Turismo y autoridades locales, este tipo de eventos puede generar ocupación hotelera superior al 90 % y un impacto económico cercano a los US$25 millones en ciudades sede.En el segundo día, la agenda incluyó una visita detallada al estadio para verificar avances de obra y cumplimiento de requisitos técnicos. También se inspeccionó el Gran Malecón del Río, considerado como posible sede de actividades para aficionados, y zonas destinadas a operaciones logísticas y de seguridad, incluyendo instalaciones militares.Obras del Metropolitano de Barranquilla. Imagen: Alcaldía de BarranquillaAvance de obras en el Estadio Metropolitano de BarranquillaLa Conmebol calificó el progreso de las obras como significativo. El proyecto contempla la modernización de camerinos, zonas VIP, iluminación, conectividad y accesos, elementos clave para eventos internacionales. Según experiencias previas en finales continentales, estas adecuaciones pueden superar inversiones de US$10 millones dependiendo del alcance de las intervenciones.El Metropolitano Roberto Meléndez fue seleccionado tras un proceso de evaluación que consideró infraestructura, capacidad hotelera, conectividad aérea y experiencia en eventos deportivos. Barranquilla ya ha sido sede de partidos de eliminatorias y torneos internacionales, lo que refuerza su posición en este tipo de competencias.La jornada final incluyó reuniones con organismos de seguridad y equipos responsables de la operación del evento. Se revisaron protocolos de movilidad, control de acceso, atención a emergencias y coordinación interinstitucional. Estos aspectos son clave para cumplir con estándares internacionales y garantizar la seguridad de asistentes.¡La CONMEBOL sigue de cerca la transformación del supermetro! Recibimos la visita del equipo de la CONMEBOL, que llegó a conocer los avances de este gran escenario que estamos construyendo para el deporte y para eventos de talla internacional. Cada detalle refleja nuestro… pic.twitter.com/anlAedY3rs— Alejandro Char (@AlejandroChar) April 21, 2026La realización de la final de la Sudamericana representa una oportunidad económica para la ciudad. Según estimaciones de eventos similares en Sudamérica, se espera la llegada de más de 30.000 visitantes, entre aficionados, delegaciones y medios de comunicación.Estadio Metropolitano de Barranquilla. Imagen: Página Alcaldía de BarranquillaEl gasto promedio por visitante en este tipo de eventos puede oscilar entre US$800 y US$1.500, incluyendo alojamiento, alimentación, transporte y entretenimiento. Esto impulsa sectores como hotelería, comercio, gastronomía y servicios turísticos.Recomendado: Megaobra del nuevo estadio Metropolitano de Barranquilla recibió aval clave para su remodelaciónGran avance de obras en el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez, rumbo a la Final de la CONMEBOL Sudamericana 2026 en Barranquilla.— CONMEBOL.com (@CONMEBOL) April 22, 2026La Conmebol señaló que el trabajo conjunto con autoridades locales y nacionales continúa para asegurar el cumplimiento del cronograma. La siguiente fase del proyecto incluye seguimiento técnico periódico y ajustes operativos antes del evento.