Los contactos de Gabriel Rufián con Miriam Nogueras son inexistentes. Los portavoces de ERC y de Junts, respectivamente, llevan meses sin hablarse. No hay conversaciones, negociaciones, ni mensajes de Whatsapp cruzados. Todo lo que se tienen que decir, que no suele ser poco, lo hacen desde la tribuna del Congreso o en entrevistas con los medios de comunicación. Buena prueba de ello fue este martes, cuando Rufián sacó del bolsillo de su americana un billete de cincuenta euros. "Esta es su bandera, la que comparten con PP y con Vox para fastidiar a casi 3 millones de personas". Acto seguido, se dirigió al escaño de Nogueras para entregarle unos documentos. Ese paseíllo ha elevado las tensiones entre ambas formaciones al máximo. Seguir leyendo....