El mundo del arte tiene una función estratégica fundamental, usar su creatividad e imaginación para mostrar a la ciudadanía, a través del impacto y la posterior reflexión, imágenes, sonidos o textos que pueden llegar muy lejos y a muchos públicos, y que sin duda son un complemento perfecto para los discursos que surgen desde la educación ambiental y que apelan a la razón y a los sentimientos. Es la herramienta perfecta para imaginar el futuro al que debemos dirigirnos aportando utopías que ayuden a combatir un discurso distópico cada vez más generalizado. Y sin olvidar que también puede ser una vía para aportar soluciones individuales y colectivas sobre las que construir la acción que alimenta el trabajo de la educación ambiental.Por eso hemos elegido este tema para charlar un rato el próximo miércoles 26 de octubre a las 18:00 en TWITTER con el hashtag #EA26_arte