China extrae uranio del mar con un dispositivo que se mueve solo bajo el agua

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Se calcula que el océano esconde unos 4.500 millones de toneladas de uranio disuelto. Sin embargo, su bajísima concentración ha hecho que su extracción sea un desafío técnico y económicamente inviable. Ahora, un equipo de investigadores de la Academia China de Ciencias ha dado un gran paso en la ciencia de materiales al diseñar un micromotor impulsado por luz capaz de navegar por el agua y capturar activamente iones de uranio. Este avance se ha desarrollado con el Instituto Qinghai de Salt Lakes, utiliza una red metal-orgánica (MOF) que convierte la luz en movimiento, actuando como un diminuto recolector autopropulsado.A medida que China acelera la ampliación de su capacidad de energía nuclear, asegurar un suministro estable de uranio se ha vuelto imprescindible, sobre todo para intentar evitar en la medida de lo posible la dependencia de las importaciones. Esto ha impulsado la búsqueda de métodos de extracción alternativos que permitan aprovechar los vastos recursos marinos. Aunque la tecnología básica de los micromotores impulsados por luz ya existía, su aplicación específica para la recolección de uranio es un campo prácticamente inexplorado, según explica Yongquan Zhou, líder del equipo de investigación.Navegación autónoma a escala microscópicaEn el lecho marino hay muchos recursosPara lograrlo, los científicos fabricaron partículas porosas y esponjosas de apenas dos micrómetros de diámetro, un tamaño considerablemente menor que el grosor de un cabello humano. Al ajustar la química interna de estas estructuras para mantenerlas estables en entornos acuáticos, consiguieron que funcionaran como motores diminutos. Al ser expuestas a pequeñas cantidades de peróxido de hidrógeno, las partículas generan propulsión y se desplazan a velocidades de unos siete micrómetros por segundo. Pero lo verdaderamente increíble ocurre cuando reciben luz: las partículas aceleran, casi duplicando su velocidad gracias a este impulso de energía solar, lo que les permite una navegación activa en lugar de dejarse llevar por la corriente.A diferencia de los materiales adsorbentes convencionales que esperan de forma pasiva que el uranio entre en contacto con ellos, este nuevo sistema navega de forma autónoma por el agua para localizar y atrapar los iones, logrando una eficiencia de hasta 406 miligramos de uranio por gramo de material en pruebas de laboratorio. Una vez capturado, el uranio se convierte en forma mineralizada estable, facilitando su separación y almacenamiento seguro.A pesar de los resultados prometedores, la tecnología aún tiene un largo camino por recorrer. Zhou señala que este mismo concepto podría usarse en el futuro para recuperar otros elementos, como el rubidio y el cesio, pero subraya que el proyecto se encuentra en su fase inicial y se enfrenta a importantes retos de escalabilidad. Actualmente, los entornos de alta salinidad, como los lagos salados, limitan el funcionamiento óptico de estos micromotores. Para ello, los científicos continúan perfeccionando el sistema, conscientes de que llevar esta innovación del laboratorio a las aguas abiertas requerirá más investigación y mejoras..image img { width: 100% !important; height: auto !important; }