La carrera de los asistentes conversacionales acaba de dar otro paso en territorio español. Google ha desplegado dos novedades en la aplicación de Gemini que cambian la forma en que el sistema recuerda al usuario y aceptan que la migración desde un servicio rival deje de ser un trámite incómodo.La novedad más visible se llama Recuerdos. Activado por defecto, permite que Gemini conserve detalles aparecidos en chats anteriores y los reutilice cuando una nueva consulta encaja con esos intereses. El usuario sigue mandando: el ajuste se enciende y se apaga en cualquier momento desde las opciones de la aplicación.La segunda novedad es un sistema de importación que aspira a derribar uno de los obstáculos clásicos de quien quiere cambiar de asistente. La compañía ofrece dos rutas: una para trasladar las preferencias clave que ya ha aprendido otra IA y otra para subir el archivo completo de conversaciones generado por servicios como ChatGPT o Claude.Cómo funcionan los RecuerdosEl ajuste guarda información sobre intereses, hábitos o nombres recurrentes que aparecen en las conversaciones. La idea, según informa Google a través del blog oficial de la compañía, es que el asistente sepa por ejemplo que el usuario gestiona un canal de YouTube sobre cultura japonesa cuando le pide ideas de contenido, o que recuerde sus libros favoritos cuando le solicita recomendaciones similares. La presión competitiva en este terreno es evidente: hace pocas semanas Claude activó la memoria gratuita para todos sus usuarios.La memoria se gestiona desde Ajustes, dentro del apartado Contexto personal y, después, Memoria. Quien quiera revisar o borrar lo almacenado puede hacerlo en el panel de Actividad de las aplicaciones de Gemini, la misma pantalla en la que antes se administraba el historial de búsquedas y consultas.Migrar desde otras IA en cinco minutosLa importación de memoria funciona como un puente texto a texto. Gemini propone una pregunta tipo que el usuario copia en su asistente actual, recoge la respuesta resumida con sus preferencias y la pega en la app de Google. El sistema procesa esa información al instante y la guarda en el contexto personal. La función parte de un anuncio previo en el que Google ya adelantó la idea en marzo.Para usuarios con conversaciones más extensas la compañía añade un segundo flujo: subir un archivo ZIP con el histórico completo del proveedor anterior. Una vez digerido, ese material se vuelve buscable y puede continuarse desde donde quedó. Las instrucciones detalladas paso a paso para transferir chats entre asistentes ya estaban circulando antes del despliegue oficial.Privacidad, disponibilidad y siguiente movimientoLa función llega activada de serie a las cuentas españolas, una decisión que no ha pasado desapercibida en el debate europeo sobre el uso de datos para entrenar modelos. Google insiste en que el control sigue del lado del usuario y que cualquier dato puede borrarse sin afectar al resto del servicio. La empresa también remarca que estas herramientas de migración están disponibles para todas las cuentas de consumidor, sin limitación de plan.El movimiento se enmarca en la estrategia con la que Google quiere expandir el alcance de Gemini más allá de la propia aplicación. El acuerdo con Apple para reescribir Siri sobre la base del modelo de Mountain View va en la misma línea. El sistema busca convertirse en la capa de personalización de toda la vida digital del usuario.La duda que queda en el aire es si esta apertura responde a una ofensiva calculada contra ChatGPT o si llega arrastrada por la presión de los usuarios que ya combinan varias subscripciones de IA. Los próximos meses dirán cuánta gente aprovecha la ventana abierta para mover su contexto digital de un asistente a otro.