Entrevista | “Podríamos no tener suficiente energía”: gerente de Hitachi Energy analiza los riesgos del sistema eléctrico en Colombia

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Javier Ruiz, nuevo gerente de Hitachi Energy en Colombia.Colombia enfrenta un escenario cada vez más exigente para su sistema eléctrico. A las presiones estructurales de demanda y a los retrasos en proyectos de generación se suma ahora el impacto del fenómeno de El Niño, que vuelve a poner en discusión la capacidad del país para garantizar el suministro en momentos críticos.  Lea también: La multinacional con planta en Bogotá que exporta millones de dólares a EE. UU., Europa, Brasil y México Un informe reciente del operador del sistema, XM, advierte un deterioro progresivo en el balance entre oferta y demanda de energía firme, con déficits proyectados que podrían alcanzar hasta -6,8% hacia 2030. Desde la Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica (Acolgen) se ha alertado q existe un riesgo real de no contar con suficiente energía para atender la demanda en escenarios de estrés climático, lo que comprometería la confiabilidad del sistema eléctrico en sectores clave de la economía. A esto se suma un rezago en la entrada de nuevos proyectos, donde apenas una fracción de la capacidad esperada ha logrado materializarse en los últimos años. En este contexto de alta tensión para el sector, Javier Ricardo Ruiz asumió en febrero como gerente general de Hitachi Energy en Colombia. Su llegada coincide con un momento en el que el país debe acelerar decisiones en infraestructura, diversificación energética y modernización de redes.  Con más de tres décadas de experiencia en el sector energético y una trayectoria consolidada dentro de la compañía, Ruiz lidera la operación local y la estrategia comercial para Colombia y Ecuador, en medio de una reorganización regional de la firma. En entrevista con Valora Analitik, el directivo analiza los riesgos estructurales del sistema eléctrico, las señales que están impulsando nuevas inversiones y los factores que definirán la seguridad energética del país en los próximos años. ¿Cómo interpreta el actual contexto energético en Colombia, considerando las alertas recientes sobre déficit de energía firme y riesgos de abastecimiento? El contexto confirma que el sistema está bajo presión y que los desafíos son estructurales. Las proyecciones más recientes muestran que la demanda seguirá creciendo de forma sostenida y podría ubicarse entre 206 y 246 GWh-día hacia 2027, con un crecimiento anual cercano al 2,3 %. Esto implica que el país necesita acelerar tanto la expansión de la capacidad de generación como el fortalecimiento de la red eléctrica. Cuando se analizan en conjunto factores como el fenómeno de El Niño, los retrasos en proyectos y el déficit de energía firme, se vuelve evidente la urgencia de tomar decisiones que garanticen confiabilidad y costos competitivos en el largo plazo. Desde su experiencia, ¿cuáles son los principales riesgos estructurales que hoy enfrenta el sistema eléctrico? Uno de los principales riesgos es la dependencia de una sola fuente de generación. Aunque Colombia cuenta con una matriz renovable importante, esa concentración puede generar vulnerabilidades frente a eventos climáticos. A esto se suman los retrasos en la ejecución de proyectos y la falta de planificación integral en la cadena energética. Como hemos señalado, los riesgos estructurales corresponden a la demora en los proyectos y a la ausencia de planificación en toda la cadena energética. Puede interesarle leer: Nuevo decreto cambia la forma en que trabajadores independientes pagan aportes a seguridad social Otro elemento crítico es la infraestructura de transmisión. Sin una red robusta, no es posible integrar nuevas fuentes de generación, especialmente renovables. Por eso insistimos en que sin transmisión no hay transición. ¿Qué tan determinante es el atraso en proyectos de generación para el escenario actual? Es completamente determinante. Cuando la capacidad nueva no entra en los tiempos previstos, el sistema pierde margen de maniobra frente a eventos como sequías o picos de demanda. Esto se conecta directamente con la confiabilidad del sistema, porque reduce la capacidad de respuesta ante escenarios críticos. Por eso es clave no solo acelerar los proyectos, sino mejorar la planificación y la coordinación entre todos los actores del sector. ¿Qué rol debería jugar el sector privado en este momento de presión sobre el sistema? El sector privado tiene la responsabilidad de ser un actor activo en la solución. Esto implica trabajar de manera coordinada con el sector público, invertir en capacidades y desarrollar soluciones que respondan a las necesidades del sistema. También es importante fortalecer las alianzas y asegurar que los proyectos se ejecuten con altos estándares de calidad, porque el reto no es solo ampliar la capacidad, sino hacerlo de manera eficiente y sostenible. Hitachi Energy anunció una inversión de USD 80 millones en Colombia. ¿Qué señales del mercado explican esta decisión? Estamos viendo una tendencia global en la que la demanda de equipos eléctricos, particularmente transformadores, está creciendo más rápido que la capacidad de producción disponible. Esto está impulsado por la electrificación, el crecimiento de energías renovables y el desarrollo de nuevas industrias como los centros de datos. En ese contexto, América Latina ofrece oportunidades estratégicas, y Colombia tiene ventajas importantes por su base energética y su potencial de exportación. La inversión responde a la necesidad de ampliar capacidades industriales para atender tanto el mercado local como el internacional. ¿Cómo impacta esta inversión al sistema eléctrico colombiano y a la economía? La inversión está orientada a ampliar la capacidad de producción de transformadores en la planta de Dosquebradas, lo que permitirá reducir tiempos de entrega y mejorar la respuesta del sistema frente a la demanda. Esto también fortalece la seguridad energética y genera impactos positivos en empleo, desarrollo industrial y cadena de suministro. Además, posiciona a Colombia como un actor relevante en la provisión de soluciones energéticas para la región. ¿Cómo están evolucionando los patrones de consumo energético y qué implica esto para la red? La demanda está cambiando de forma significativa. La digitalización, la electrificación industrial y el crecimiento de nuevos sectores están generando una presión adicional sobre la red. Esto obliga a desarrollar una infraestructura más flexible e inteligente, capaz de adaptarse a una mayor variabilidad en la generación y el consumo. También refuerza la necesidad de diversificar las fuentes de energía para mejorar la seguridad del sistema. ¿Qué tipo de tecnologías serán clave para enfrentar estos desafíos? Estamos en un momento en el que la tecnología juega un papel fundamental. Soluciones como el almacenamiento energético permiten estabilizar el sistema, mientras que la digitalización facilita la gestión eficiente de la red. También son relevantes los desarrollos en transformadores de alta capacidad y las tecnologías que permiten mejorar la estabilidad y calidad de la energía. Todo esto contribuye a hacer el sistema más resiliente y preparado para la transición energética. ¿Cómo impacta la transición energética en la planificación del sistema eléctrico? La transición energética cambia completamente la lógica de planificación. Ya no se trata solo de generar energía, sino de integrarla de manera eficiente, flexible y sostenible. Esto requiere inversiones en infraestructura, modernización de redes y una coordinación más estrecha entre todos los actores. Es un proceso que impacta directamente la competitividad del país. Desde su rol regional, ¿qué oportunidades ve para Colombia en los próximos años? Colombia tiene una oportunidad importante de posicionarse como un hub energético en la región. Cuenta con recursos renovables, capacidades industriales y una ubicación estratégica que le permite atender mercados internacionales. Esto abre oportunidades en proyectos de interconexión, calidad de energía y soluciones avanzadas que ya se están desarrollando en otros países de América Latina. En este escenario, ¿qué deberían estar observando las empresas y el mercado hacia adelante? El mercado debe seguir muy de cerca la evolución de la demanda, la ejecución de proyectos y la capacidad del sistema para adaptarse a los cambios. También puede leer: Arroz, arepas y pan cambiarán en Colombia por nuevo decreto del Gobierno Petro La velocidad con la que se logren resolver los cuellos de botella en infraestructura será determinante para garantizar la seguridad energética y sostener el crecimiento económico del país en los próximos años.