Las posibilidades de comprar un pueblo son prácticamente inexistentes y una opción a la que muy pocas personas pueden acceder. Para aquellos cuya cuenta bancaria acumule cifras de ocho números, Sotheby's International Realty tiene una propuesta de lo más interesante, una bonita villa con mucha historia en un entorno natural envidiable en el que uno puede retirarse en paz y cuyo precio asciende a 20 millones de euros. En el condado de Kildare, a orillas del Gran Canal y a tan solo 30 minutos en coche de Dublín, se encuentra Village at Lyons , uno de los pueblos privados más exclusivos de Irlanda. Con una extensión de ocho hectáreas a las que se accede a través de una avenida arbolada con portón, este complejo se sitúa junto a Lyon Hill , un antiguo emplazamiento real medieval que fue residencia de los reyes de Leinster desde el año 760 d.C. El pueblo en venta se desarrolló originalmente en los siglos XVIII y XIX como una villa molinera a orillas de un canal. En la década de 1820 contaba con una posada, la de Jolly Angler, un cuartel de policía, una esclusa, una escuela de la iglesia de Irlanda y un molino de agua de cuatro pisos. Edificios centenarios de piedra, patios, jardines con un lago, fuentes y un molino de agua fueron restaurados meticulosamente en la década de 1990 por Tony Ryan , fundador de la aerolínea Ryanair, quien le devolvió su antiguo esplendor a la propiedad, eso sí respetando en todo momento su carácter e historia. Actualmente, este pueblo está formado por un puñado de casas cubiertas de rosas que ofrecen más de 4.000 metros cuadrados de espacio habitable y un total de 47 dormitorios e interiores estilo cottage con papeles pintados, tonos claros, materiales naturales y cocinas totalmente equipadas con electrodomésticos de alta gama. Además, dispone de instalaciones más modernas que contrastan con ese toque rural de la propiedad como un spa galardonado , varios restaurantes y diferentes espacios dedicados al ocio, como un ajedrez gigante o una sala de cine. Este complejo puede ser el lugar ideal al que mudarse con la familia al completo, un grupo de amigos o también se puede convertir en un resort turístico, pues cuenta con todo tipo de instalaciones, grandes salones y zonas exteriores de cuento en las que podrían celebrarse bodas. La finca se abre hacia prestigiosas ganaderías, campos de golf de campeonato y notables casas de campo.