Un mexicano que vive en España, sin palabras por la forma de ser en nuestro país: «No te dan ni los buenos días»

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Cambiar de país es una aventura muy difícil y a la que no todo el mundo se atreve a dar el paso. Santiago sí lo hizo y hace seis meses cambió Guadalajara (de México) por Barcelona para continuar sus estudios de posgrado. A más de 9.000 kilómetros de distancia, el mexicano ha encontrado muchas diferencias culturales. Así lo asegura en su canal de YouTube 'Los viajes de Santiago', donde ha relatado cómo ha sido su experiencia hasta ahora en España. El mexicano ha explicado que su aventura estuvo llena de asombro y planes turísticos desde el primer momento. Sin embargo, no todo es tan bonito como puede parecer al principio. LA lejanía con tus seres queridos y el choque cultural pueden afectar a las personas cuando se atreven a mudarse a otro país. Los españoles tenemos fama de abiertos, hospitalarios y de generar simpatía en todo el mundo. Sin embargo, Santiago ha sufrido un «golpe de realidad», especialmente con el trato personal en los trámites burocráticos y de atención al público. El creador de contenido ha explicado que, al realizar gestiones obligatorias como el empadronamiento o la obtención de la tarjeta de identidad (TIE), la actitud de los funcionarios le ha resultado desconcertante: «La gente no es tan amable como por ejemplo en México que te hablan de una manera un poquito más cálida. Por lo menos te dan los buenos días y pues aquí ni eso». Según detalla, en muchas ocasiones los empleados públicos «casi casi te avientan ahí los papeles». Esta situación le genera un estrés adicional, ya que en su país de origen es habitual incluso bromear con la persona que realiza el trámite. Santiago ha afirmado con sorpresa que en las oficinas españolas «no sabes si las personas que te están atendiendo están enojadas, están serias o simplemente así es su personalidad» El joven ha señalado que este carácter menos amable le hace dudar sobre el origen de esa actitud, admitiendo que «no sabes si es algo personal contigo o porque eres extranjero... o simplemente así son las personas». A pesar de estas dificultades y de admitir que «la soledad sí se siente» al estar lejos de su familia, Santiago ha asegurado que la experiencia «ha valido la pena totalmente sin duda». El mexicano ha destacado la seguridad que siente en España y la calidad de vida en la que las personas «trabajan para vivir» y no al revés. Por todo ello, asegura que «ha valido cada maldito segundo».