El real va llenándose poco a poco de sevillanos dispuestos a disfrutar del cuarto día de Feria de Abril. No son tantos los que se han dado cita para el almuerzo en casetas familiares y de amigos. A esta hora, los dueños del recinto ferial son los jinetes y coches de caballo que pasean por sus calles. La temperatura acompaña, como ya lo ha hecho durante gran parte de los días. Afortunadamente, no se levanta el viento que en la jornada del martes hizo que el polen de los plataneros molestara a todo aquel que ponía un pie en la Feria. Eso sí, el cielo encapotado se lleva más de una mirada al cielo ante la posibilidad de que pueda caer alguna gota. La llegada esta jornada es más escalonada que otras jornadas, ya que los cuerpos empiezan a resistirte y hay quien a estas alturas de la semana prefiere vivir la versión nocturna. Aun así, a las puertas del fin de semana, no habrá que retirarse antes de lo deseado como el miércoles y el jueves para continuar con las obligaciones laborales.