El budismo es una religión fundada por Siddharta Gautama, también conocido como Buda. Los fundamentales de esta creencia se basan en superar el sufrimiento ('Dukkha') y alcanzar la iluminación ('Nirvana'). Los medios para lograrlo son entender la realidad, la ética y la meditación. Esta religión se cimenta en las Cuatro Nobles Verdades (el sufrimiento, su causa, su cese y el camino) y el Noble Camino Óctuple, fomentando la compasión, la sabiduría y la responsabilidad personal. Buda fue un maestro espiritual y meditador que vivió que fundó el budismo gracias a sus enseñanzas. Por lo que sus citas más célebres exploran esa idea de superar el sufrimiento y alcanzar la iluminación: «Aferrarse a la ira es como beber veneno y esperar que el otro muera». La ira es una emoción que genera mucho sufrimiento en las personas. Por ello, esta frase de Buda es una advertencia de las consecuencias negativas que tiene este sentimiento en nosotros. Expresar ese enfado puede generar más odio y frustración en las personas que lo hacen. La comparación con beber veneno es una muestra de lo perjudicial que puede ser para la salud mental. Además, el sentir odio por alguien no implica sufrimiento para esa persona, que puede ni siquiera notar los efectos de esa ira. Por lo que el principal dañado siempre es el que la sufre. Algo similar pasa con el rencor y otro tipo de emociones que alteran nuestra paz interior. La alternativa, según esta visión budista, sería la opuesta a mantener esa enfado. Por tanto, lo ideal es soltar esa ira a través del perdón. Cuando pedimos perdón, soltamos el «veneno» que tanto mal nos hace y podemos seguir con nuestras vidas sin esas ataduras. Y esta frase deja también otro aprendizaje. La importancia de controlar las emociones. Un manejo de estos impulsos y sentimientos ayuda a dejar ir la ira cuando nos asfixia y nos permite vivir en armonía con nosotros mismos y con los demás.