Tiene Madrid, entre el Palacio Real y la Casa de Campo, un pasadizo que fue una idea de Felipe II pero que nunca vio la luz con tanto jaleo de llevarse la capital de Madrid a Pucela y vuelta. De este modo, la ciudad tuvo que esperar cerca de doscientos años para conseguir que esta obra sucediera. Ya se sabe que en Madrid hay cosas que aparecen tarde. No porque no estuvieran, sino porque nadie se había molestado en mirarlas con detenimiento. Así, el túnel de José Bonaparte entra en esa categoría de infraestructura discreta, enterrada, funcional, sin vocación de símbolo pero de una importancia clave para el uso por el que fue construido. Se proyecta a comienzos del siglo... Ver Más