China gana peso con la guerra de Irán mientras Trump llega debilitado a la cumbre con Xi Jinping

Wait 5 sec.

La guerra en Irán ha provocado consecuencias militares y económicas, pero también ha llegado a afectar la agenda internacional de EEUU. El viaje de Donald Trump a China, estaba inicialmente previsto en abril, pero se celebrará finalmente los días 14 y 15 de mayo en Pekín. La intención del presidente estadounidense era acudir reforzado por su victoria, pero el estancamiento del conflicto ha complicado ese escenario.En este contexto, China emerge como uno de los actores que más partido está sacando de la situación. Su papel como mediador en el conflicto le permite proyectar una imagen de estabilidad y liderazgo internacional, y la Administración Trump lo sabe.Pekín refuerza su papel internacionalSegún analiza Inés Escrich, investigadora principal para Asia Pacífico de CIDOB, el presidente Xi Jinping está aprovechando esta crisis para "crear la imagen de un líder comprometido con el orden internacional, mientras Trump como un actor capaz de amenazar con la destrucción de una civilización entera". Este contraste no solo tiene impacto diplomático, sino también en la percepción internacional de ambas potencias.El conflicto ha abierto además una ventana de oportunidad para China en términos geopolíticos. La capacidad de interlocución con diferentes actores de la región refuerza su influencia en un momento clave, mientras EEUU ve cómo su margen de maniobra se reduce.Ventaja económicaMás allá del plano político, la guerra también está teniendo efectos económicos que benefician a Pekín.: "Hay muchos países que se están replanteando su dependencia energética de los hidrocarburos mas tradicionales", comenta la investigadora. En este escenario, incluso se plantea la posibilidad de que el tránsito energético por el estrecho de Ormuz pueda incluir pagos en yuanes, un movimiento que reforzaría el papel de la moneda china a nivel internacional y reduciría la dependencia del dólar. "Se muestra una voluntad por parte de Irán de rivalizar", asegura Escrich.La gran incógnita es si Pekín aprovechará esta ventaja para intentar cerrar acuerdos favorables a largo plazo. En mayo, Xi Jinping podrá mirar a Trump por encima del hombro, y a lo mejor intentará aprovecharse de la situación: intentar conseguir acuerdos desiguales que deje a EEUU debilitados durante décadas.Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad en nuestro perfil de Google.