El pasado sábado, Marie-Louise Eta rompió uno de los techos de cristal más resistentes del deporte mundial. Por primera vez en la historia, una mujer se sentó en el banquillo de una de las cinco grandes ligas masculinas del mundo como entrenadora titular, de pleno derecho. Eta, de 34 años, ya había sido hace un par de años la primera mujer en dirigir un partido de Bundesliga, sustituyendo a un primer entrenador sancionado, un hito que en España sigue estando muy lejos de alcanzarse.Seguir leyendo....