Roony Bardghji ha sido el hombre invisible del FC Barcelona esta temporada. A la sombra de Lamine Yamal no hay notoriedad, no hay utilidad, no hay apenas vida. Lamine Yamal, como en su día Leo Messi, se resiste a ser dosificado y sustituido. No hay rol más irrelevante que ser su alternativa. Esa hambre insaciable se ha cobrado como víctima al extremo sueco de 20 años, atornillado al banquillo. Ahora bien, la lesión en el bíceps femoral del '10', que le obligará a perderse lo que queda de temporada, abre una ventana de oportunidad a Roony, empezando por este sábado en Getafe, pedregosa estación en el camino azulgrana hacia la conquista de la Liga.Seguir leyendo....