Planificar las vacaciones este verano significa enfrentarse a un contexto de incertidumbre y de precios elevados. El bloqueo del estrecho de Ormuz arrastra ya graves consecuencias para la economía global y sectores clave como el comercio internacional, la logística y la energía, y a medida que se acerca el verano, pone en jaque también el turismo. La presión por la escasez de combustible y el encarecimiento del queroseno afecta especialmente a Europa, tanto a quienes la visitan como a quienes se preparan para sus vacaciones en el extranjero.Seguir leyendo....