El CE Europa se mantiene firme en su deseo de volver a casa. Han pasado tres meses desde que el club de Gràcia se viera obligado a abandonar el Nou Sardenya por incumplir la normativa de la Federación, que prohíbe el césped artificial para estadios de clubes en Primera RFEF. Un debate que se ha reabierto en los últimos días a raíz del ascenso del Sant Andreu a la misma categoría, y en el que lleva inmerso el CE Europa desde que se aprobara la nueva regla para la temporada 2025-26. El club barcelonés dispuso de fecha límite hasta el 15 de enero como recién ascendido, pero desde entonces han disputado todos sus partidos como local en Can Dragó, de césped natural. Seguir leyendo....