El presidente responde en la sesión de control que la existencia del Ejecutivo progresista "también se fundamenta en la respuesta a los gobiernos de PP y Vox" e insiste en que piensa agotar la legislatura y cumplir con los acuerdos pendientes con sus sociosLas comunidades del PP amenazan con boicotear el Plan Estatal que blinda para siempre la vivienda de protección oficial Un choque que cada día suena más a ruptura definitiva. Junts vuelve a escalar otro peldaño y eleva el tono contra el Gobierno para poner sobre la mesa el fin de la legislatura y la convocatoria de elecciones generales anticipadas. “Llevan demasiado tiempo ocupando el poder sin una mayoría, incumple acuerdos, aprueba políticas de espaldas a este parlamento. Y la guinda del pastel son los casos de corrupción que le rodean. ¿Qué argumento democrático le queda para no convocar elecciones?”, le ha preguntado la portavoz parlamentaria, Mìriam Nogueras, al presidente durante la sesión de control en el Congreso. Visiblemente incómodo con el tono y el fondo de las acusaciones de Junts, Sánchez ha intentado sacudirse la retahíla de reproches y despejar el horizonte de la legislatura. “La existencia de este Gobierno progresista se justifica también como con los acuerdos autonómicos de PP y Vox”, ha dicho el presidente en referencia a la advertencia ya lanzada de que el Ejecutivo central estará al quite de los pactos de las derechas que puedan rebasar preceptos constitucionales o vulneren derechos sociales de colectivos concretos. El presidente también ha rechazado la crítica de Junts respecto a las consecuencias de su política fiscal, que según Nogueras “empobrecen a la gente” y, especialmente, a Catalunya, que ha dicho que “paga la fiesta” del resto de España. “No, perdone. Nosotros no empobrecemos a la gente. La empobrece una guerra ilegal a la que el Gobierno se opone y da respuesta con un paquete de medidas valorado en 5.000 millones de euros para ayudar a empresas, familias y autónomos”, ha contestado Pedro Sánchez, que también ha defendido la regularización de las personas migrantes ante las críticas de los independentistas catalanes. Antes, en su turno de palabra, el líder de la oposición volvió a desaprovechar su oportunidad semanal de poner en un aprieto al presidente durante la sesión de control en el Congreso y apenas pudo colocar reproche respecto a la dedicación de Pedro Sánchez a su política exterior en mitad de un mundo convulso. “Perdone que le incordie con asuntos domésticos”, ha comenzado ironizando Alberto Núñez Feijóo, que ha criticado que el presidente viaje a China y desatienda, según él, las prioridades para los españoles. “Viaja más a China que Adamuz o Paiporta. Lo único más peligroso que su corrupción es su falta de humanidad. Y lo único que empata con su corrupción es su incompetencia”, le ha espetado el líder del PP. El presidente le ha respondido con alusiones a los pactos de los populares con Vox, como el firmado recientemente en Extremadura. “Tantas lecciones de constitucionalismo y le dan una patada a la Constitución violando el principio de igualdad entre ciudadanos y también el de no discriminación”, ha dicho Pedro Sánchez, que ha añadido que el PP “se financia en B” y que por eso quiere a “trabajadores en B”, en referencia a su oposición a la regularización de personas migrantes.