No todos los cambios estratégicos llegan con titulares estridentes. Algunos avanzan lentamente, mediante acuerdos técnicos, ejercicios conjuntos y compras militares que parecen aisladas. Pero cuando se unen todas las piezas, el mapa empieza a cambiar. Eso es lo que está ocurriendo entre Estados Unidos y Marruecos, a pocos kilómetros de España.