Esteban Andrada, guardameta argentino del Real Zaragoza, ha pegado un puñetazo a Pulido, central del Huesca, durante el derbi maño que ambos equipos estaban disputando durante la 37ª jornada de Segunda División. El puñetazo llegó después de que el guardameta recibiese una segunda amarilla por empujar a Pulido. Tras ser expulsado, Andrada salió corriendo hacia Pulido y le golpeó en la cara antes de que se formase una tremenda tangana sobre el césped de El Alcoraz. Dani Jiménez, portero del Huesca, también fue expulsado por golpear a Andrada, mientras que Pulido acabó con un enorme moratón junto al ojo. La jugada se produjo al final del partido, en el tiempo de añadido. El árbitro, Arcediano Monescillo, se dirigía al monitor del VAR para decidir la expulsión de Tasende, jugador del Zaragoza, por darle una patada a Luna. Andrada caminó hacía el colegiado para protestar, al igual que Pulido, momento que el guardameta aprovechó para empujar a su rival. El empujón fue visto por el árbitro, que se giró para sacar la segunda amarilla al portero. Nada más ver la cartulina, Andrada corrió para pegar el puñetazo a Pulido, que cayó al suelo noqueado. De inmediato se formó una impresionante tangana, con numerosos jugadores y miembros de los cuerpos técnicos implicados. Ese fue el momento elegido por Dani Jiménez para devolver el puñetazo a Andrada.