Durante décadas, la investigación sobre la longevidad se concentró en Japón, Europa y Estados Unidos. Ahora, un giro inesperado lleva a los científicos al sur. En Brasil, una población profundamente mestiza y con escaso acceso histórico a la medicina moderna está revelando pistas inquietantes sobre cómo algunos humanos logran superar los 110 años con una salud sorprendente.