El Huesca-Zaragoza que se disputaba este domingo en El Alcoraz era seguramente el derbi aragonés más tenso de la historia, con los dos equipos en puestos de descenso y con la permanencia en Segunda cada vez más difícil. El equipo local logró llevarse los tres puntos, gracias a un penalti transformado por Óscar Sielva (que falló otro anteriormente), pero todo quedó en un segundo plano tras las bochornosas imágenes que se vieron en el descuento.Seguir leyendo....