El desayuno y la merienda han estado concidionados en España desde hace décadas a las marcas Cola-Cao y Nesquik. El primero, un clásico, mientras que el segundo se hizo fuerte a partir de los 90 con la introducción de la mascota 'Quicky' que la posicionó en el mercado infantil. Ambas marcas compiten desde entonces y en cada casa existen preferencias. De hecho, como ocurre con otros productos, los argumentos para decantarse por uno u otro son muy variados entre los consumidores. A pesar de ser productos muy populares y especialmente consumidos por niños (aunque no solo), muchos padres se preguntan por la idoneidad o no de que sus hijos lo consuman con frecuencia casi diaria. Por un lado, facilita con el sabor del chocolate que los niños beban leche, mientras que por otro es importante atender a la calidad nutricional. El experto en nutrición y microbiota Miodrag Borges , conocido en redes como 'microbiotadesdecero', analizó hace un tiempo ambos preparados solubles: «Esto va a sorprender a muchos y a otros no tanto». Afirma Borges que el ColaCao está conformado en su versión clásica por «70 gramos de azúcar libre, cacao desgrasado natural en un 22%, crema de cereal cola malteado, una sustancia para darle cierto toque tostado, en un 5% y finalmente ya de manera testimonia aromas y sales». Además, muestra cómo se vería si los ingredientes no estuvieran integrados en un único polvo. «En el caso de Nesquick en su formato clásico subimos hasta los 75,1 gramos de azúcar por cada 100 de producto, prácticamente la misma cantidad de cacao, un 23%, y el restante, el 2% aproximadamente, de emulgentes, vitaminas, sales, aromas y canela», resume enseñando también como sería. Tras analizar y visualizar los ingredientes, este experto considera que «no es la mejor manera ni la más saludable de empezar el día». Muchos usuarios respondieron a la publicación objetando que en los vasos de leche se suelen poner una o dos cucharadas pequeñas y defendieron que es un producto que se ha consumido siempre. Otros le dieron la razón y apostaron por no fomentar su consumo, mientras que otras muchas respuestas insistieron en que la clave de todo se encuentra en la moderación.