Carlos Alcaraz no estará en Madrid, no estará en Roma ni estará en París, en principio. O quizá sí, porque el acceso a las capitales europeas de momento no se le va a prohibir, pero no jugará los torneos de la temporada de tierra. Por una lesión cruel: se habla de tenosinovitis e incluso de la posibilidad de afectación del fibrocartílago. Todo ello en la muñeca, que es la articulación prodigiosa del juego de Alcaraz, su varita mágica. Seguir leyendo