Venecia amplía su sistema de tasa de acceso para gestionar el flujos turísticos en 2026

Wait 5 sec.

La ciudad italiana, una de las más visitadas del mundo, refuerza su controvertida tasa de acceso con más días de aplicación y ajustes en el sistema. La medida busca frenar la masificación turística y preservar su frágil equilibrio.Puente de Rialto sobre el Gran Canal de Venecia.Cada año, Venecia, en Italia, recibe entre 25 y 30 millones de visitantes. Una cantidad desorbitada, sobre todo si se compara con la población local que vive permanentemente en su centro histórico y que no alcanza los 50.000 residentes. En este contexto, las autoridades de la ciudad han dado un paso más en su estrategia para controlar el turismo masivo. Y es que, para este 2026, el Ayuntamiento ha decidido ampliar el sistema de tasa de acceso —conocido como contributo di accesso— aumentando el número de días en los que será obligatorio pagar por entrar al centro histórico. La medida, pionera en Europa, busca proteger el patrimonio, mejorar la calidad de vida de los residentes y ordenar la llegada de visitantes.Un modelo en evolución tras las pruebas inicialesVenecia comenzó a experimentar con esta tasa en 2024 como respuesta a la presión turística, especialmente de excursionistas de solo un día. Ahora, el modelo se consolida y amplía: el número de jornadas con cobro pasa a ser de 60 días, frente a los 54 del año pasado.El turismo se muere de éxito: ningún destino en el mundo encuentra la fórmula para evitar la masificaciónNueva York prohibió los alquileres de Airbnb, Venecia cobra cinco euros a los viajeros que no pernocten, París quiere vetar la llegada de autobuses turísticos. (El País) pic.twitter.com/0Cf8ImFEAo— CB (@Cbecerrilv) June 30, 2024Como cabía esperar, el calendario se concentra en temporada alta, entre abril y julio, coincidiendo con los picos de afluencia. En la práctica, esto implica que la tasa se aplica principalmente los fines de semana —de viernes a domingo— y en fechas clave como festivos o periodos vacacionales.Además, el horario también está delimitado: el acceso de pago se restringe a la franja comprendida entre las 8:30 y las 16:00 h, lo que permite mantener la gratuidad fuera de las horas de mayor presión turística.Cuánto cuesta entrar en Venecia en 2026Uno de los aspectos más relevantes para los viajeros es el precio. La tarifa se mantiene en una horquilla que premia la planificación anticipada. Concretamente, 5 € por persona si se reserva con al menos cuatro días de antelación; 10 € si se abona en los días previos o el mismo día de la visita.Vista panorámica aérea del casco histórico de Venecia y su emblemático campanario en la Plaza de San Marcos.Con este sistema de precios dinámicos se pretende incentivar la organización previa del viaje, lo que permite a las autoridades prever mejor los flujos de visitantes. El pago de la tasa se realiza online en el sitio oficial cda.ve.it/es/faq. Al hacerlo, se genera un código QR que puede ser requerido en los puntos de control de acceso a la ciudad. Si te arriesgas a entrar en el casco histórico de Venecia sin tenerlo, pueden imponerte una multa que oscila entre los 50 € y los 300 €. ¿Quién debe pagar y quién está exento?La tasa está dirigida principalmente a excursionistas que no pernoctan en la ciudad. Es decir, quienes visitan Venecia durante el día y regresan a otro destino deberán abonar el importe correspondiente si acceden al casco histórico en las fechas señaladas.Típicos gondoleros navegando por los canales de Venecia.Sin embargo, existen varias exenciones importantes:Residentes en la región del Véneto, de la que Venecia es capital.Menores de 14 años.Personas con discapacidad y sus acompañantes.Turistas que se alojan en la ciudad (ya que ya pagan la tasa turística por pernoctación).También quedan fuera del sistema algunas áreas específicas, como zonas de tránsito o islas cercanas como Murano o Burano, siempre que no se acceda al centro histórico.Un intento de equilibrar turismo y sostenibilidadEl objetivo principal de esta tasa no es recaudatorio, sino regulador. Venecia recibe millones de visitantes cada año, y se estima que una gran parte corresponde a turistas de un solo día, lo que genera una presión desproporcionada sobre infraestructuras y servicios.La bellísima plaza de San Marcos es uno de los principales destinos turísticos del mundo.Así que, con esta medida, el consistorio veneciano busca:Reducir la saturación en momentos críticos.Mejorar la experiencia del visitante.Proteger el patrimonio histórico y cultural.Garantizar una convivencia más equilibrada con los residentes.Desde su implantación, la iniciativa ha generado debate. Mientras algunos la consideran una herramienta necesaria para preservar los equilibrios de la ciudad, otros critican que pueda convertir Venecia en un destino menos accesible o más elitista.¿Un modelo a replicar en otras ciudades?La ampliación del sistema en 2026 refuerza la idea de que Venecia se ha convertido en un laboratorio global de gestión turística. Por eso, otras ciudades europeas con problemas similares de masificación observan con atención los resultados de esta política.Si bien todavía es pronto para evaluar su impacto definitivo, lo cierto es que la tasa de acceso ya forma parte del nuevo paradigma del turismo urbano: un modelo en el que viajar implica no solo disfrutar del destino, sino también contribuir activamente a su sostenibilidad.Artículo relacionadoOtro caso para frenar el turismo de masas: el ejemplo de la iglesia más viral de los Dolomitas (Italia)Y ahí, la bella Venecia sigue marcando el camino, adaptando sus normas para sobrevivir al éxito turístico que, durante décadas, ha sido al mismo tiempo su mayor fortaleza y su principal desafío.