Los pasillos entre eternos rivales nunca han sido agradables para el equipo que debía hacerlos, pero en el pasado no se cuestionaban. La fina frontera entre la deportividad y la humilación ha dado pie a renuncias posteriores, sobre todo porque no han sido en caliente. En las últimas décadas, con un título ganado en vísperas previas, entre Barça y Real Madrid han habido tres pasillos, dos por parte de los azulgrana a los blancos y uno de blancos a azulgrana.Leer más]]>