El hombre “más bello de Italia” comparte cómo es su vida… dentro del seminario y lejos de las redes sociales

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(ZENIT Noticias / Roma, 26.04.2026).- Edoardo Santini, conocido en Italia por haber ganado en 2019 el título de “el más bello de Italia”, vuelve a ser noticia, pero esta vez lejos de los reflectores del mundo de la moda. El joven toscano ha compartido recientemente cómo vive su nueva etapa dentro del seminario, luego de haber decidido dejar atrás una prometedora carrera como modelo para discernir una vocación sacerdotal que, según cuenta, llevaba años sintiendo en su interior.Santini alcanzó notoriedad nacional cuando apenas tenía 17 años. Su imagen comenzó a circular en campañas, redes sociales y eventos ligados al modelaje. Para muchos, su futuro parecía escrito entre sesiones fotográficas, fama digital y oportunidades en el espectáculo. Sin embargo, mientras externamente su carrera crecía, internamente comenzaba a surgir una inquietud mucho más profunda.En la entrevista difundida recientemente en medios italianos y plataformas digitales, Edoardo explicó que su decisión no fue repentina ni impulsiva. Al contrario, habló de un proceso marcado por “encuentros bellísimos”, personas que le ayudaron a mirar con sinceridad su corazón y a no tener miedo de las preguntas esenciales sobre su vida. También recordó la influencia de la parroquia que frecuentó en la infancia, así como el testimonio de diversos santos y sacerdotes que despertaron en él una búsqueda espiritual más seria. Hoy se mantiene lejos, por decisión propia, incluso de las redes sociales.Uno de los momentos decisivos ocurrió cuando convivió durante un tiempo con sacerdotes en una experiencia parroquial. Según relató, aquella etapa le permitió descubrir la belleza de una vida entregada al servicio, de la fraternidad cotidiana y de una fe vivida con alegría. Lejos de la imagen rígida o distante que a veces se tiene del seminario, Santini describe ese ambiente como un espacio de crecimiento humano y espiritual.Actualmente, el joven se encuentra oficialmente en formación en el seminario, y colaborando pastoralmente en comunidades eclesiales. Pero más allá de las tareas académicas o pastorales, lo que más ha llamado la atención de sus declaraciones es la serenidad con la que habla del camino emprendido. Santini aseguró que una de sus mayores certezas hoy es la felicidad interior que ha encontrado.Con honestidad, también reconoció que tuvo miedo antes de dar el paso definitivo. Temía equivocarse, decepcionar a personas cercanas o descubrir más adelante que ese no era su camino. Sin embargo, explicó que comprendió algo fundamental: incluso si en el futuro su vocación tomara otro rumbo, no podría negar todo lo bueno que ya ha vivido durante este proceso. Esa experiencia —dijo— le ha dado una nueva relación con los demás, una nueva mirada sobre el mundo y una alegría profunda.Otro episodio especialmente emotivo fue el diálogo con su familia. Santini reconoció que no todos recibieron la noticia con la misma facilidad. Mientras algunos familiares lo apoyaron desde el principio, para su madre fue más difícil aceptar el cambio radical de vida de su hijo. No obstante, contó que hubo un instante clave cuando leyó ante ella la carta con la que solicitaba formalmente ingresar al seminario. La reacción terminó en un abrazo y en una frase que lo marcó: “Te veo feliz”. Y hoy asegura que su familia lo apoya totalmente y es uno de los pilares de su vocación.Lejos de renegar de su pasado como modelo, Edoardo afirma que también en ese ambiente encontró personas valiosas y experiencias positivas. Incluso sostiene que Dios puede ser encontrado en cualquier ámbito, también en mundos frecuentemente asociados con la apariencia y la superficialidad. No habla de ruptura amarga con su pasado, sino de una historia personal en la que cada etapa tuvo sentido para conducirlo hasta donde está el día de hoy.Su caso ha despertado gran interés en Italia y fuera del país porque rompe estereotipos. Santini eligió detenerse para escuchar una llamada interior. Afirmó en la entrevista que, si él pudiera hacer una ley, él limitaría el uso de las redes sociales a los jóvenes porque es común que cuando se hacen preguntas existenciales o profundas en sus vidas, eviten confrontarse con esas preguntas, metiéndose en el mundo digital, algo que asegura haber vivido en primera persona.Hoy, desde la discreción del seminario, aunque aún se encuentra en discernimiento, Edoardo Santini asegura sentirse pleno.Gracias por leer nuestros contenidos. Si deseas recibir el mail diario con las noticias de ZENIT puedes suscribirte gratuitamente a través de este enlace. The post El hombre “más bello de Italia” comparte cómo es su vida… dentro del seminario y lejos de las redes sociales appeared first on ZENIT - Espanol.