El último Informe Anual de Personas Desaparecidas del Ministerio de Interior, correspondiente al ejercicio 2025 , sigue arrojando cifras preocupantes respecto a la compleja realidad de las desapariciones, que en el caso de la provincia de Sevilla arroja un total de 131 casos activos a cierre de dicho año, en el que fueron formalizadas 626 denuncias por desapariciones, con no pocos casos de personas que acumularían más de una denuncia, pues la estadística nacional refleja un amplio cupo de situaciones en las que una misma persona protagoniza más de una desaparición en el mismo año. Al detalle, y según dicho informe recogido por este periódico, las 626 denuncias por desaparición contabilizadas en la provincia de Sevilla el año pasado se dividen en 390 denuncias relativas a hombres , 236 de ellos mayores de edad y 154 menores; y 236 mujeres, entre las que figuran 94 adultas y 142 menores de edad. Merced a tales denuncias y otras de años anteriores pendientes de esclarecer, la provincia hispalense cerró el año 2025 con 131 casos activos de desaparición. Esos 131 casos, más en profundidad, corresponden a 83 hombres, 46 de ellos mayores de edad y 37 menores; y 48 mujeres, 14 de ellas adultas y 34 menores de edad. Sobre todos estos casos, como destaca el informe, pesa una investigación policial en curso. En ese sentido, Sevilla está marcada en materia de desapariciones por casos históricos como el de la joven de 17 años Marta del Castillo , por cuya desaparición y asesinato el 24 de enero de 2009 fue condenado a 21 años y tres meses de cárcel Miguel Carcaño, pues más de 17 años después del crimen, su cadáver aún no ha sido localizado. Su familia sigue esperando así la recuperación de sus restos mortales. Mención especial también al caso del menor de 13 años de Dos Hermanas Josué Monge , desaparecido el 11 de abril de 2006, hace ya 20 años, tras lo cual 13 días después su padre y sospechoso del caso desapareció igualmente. El artículo 193 del Código Civil, no sobra quizá recordarlo, dispone que «procede la declaración de fallecimiento transcurridos diez años desde las últimas noticias habidas del ausente, o, a falta de éstas, desde su desaparición». También cabe recordar el caso del adolescente de Morón de la Frontera Antonio David Barroso, desaparecido el 12 de septiembre de 202 1, cuando su madre salió de viaje llevándole con ella. Su madre será juzgada en octubre de 2027 como presunta autora de su muerte, si bien su cuerpo tampoco ha sido recuperado hasta el momento. Ya han transcurrido unos cuatro años y medio. Otro de los datos provincializados de este documento corresponde a la «activa colaboración» del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses con el Centro Nacional de Personas Desaparecidas, comunicando los cadáveres identificados gracias a las pruebas genéticas. En el caso de Sevilla, dicho departamento facilitó la identificación de dos cadáveres por esta vía en 2025. El 1 de septiembre de ese año, por cierto, trascendía el hallazgo de un cadáver calcinado y en avanzado estado de descomposición en un canal de aguas soterrado entre el barrio hispalense de Palmete y el término municipal de Alcalá de Guadaíra , en el entorno del paraje conocido como Camino del Chorrillo. Tras no pocas dificultades para su identificación y la averiguación de que este hombre había fallecido de un disparo en la cabeza, a finales de noviembre la Policía Nacional informaba de la detención de dos personas por su presunta relación con el asesinato de este vecino de Los Pajaritos. Las 626 denuncias por desaparición formalizadas en la provincia de Sevilla el año pasado se encuadran en un total de 25.086 denuncias en el conjunto de España, con relación a 16.024 personas reportadas como desaparecidas durante ese año. Y es que del total de 25.086 denuncias en toda España, 11.461 corresponden a personas con un único episodio de desaparición, mientras que el resto, 13.625 denuncias, corresponden a 4.563 personas objeto de más de una denuncia por desaparición en 2025, con un promedio de tres denuncias acumuladas en este cupo de casos. En esa cifra global de 25.086 denuncias por desaparición cabe precisar que 7.430 fueron catalogadas como voluntarias, 961 como involuntarias y 86 de ámbito delictivo, mientras las restantes 16.609 denuncias estaban pendientes de su catalogación concreta al acabar el año por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en el Sistema de Personas Desaparecidas y Cadáveres y Restos Humanos sin identificar (PDyRH). Otro dato importante del año 2025 en el conjunto de España fueron los 7.945 casos catalogados como menor ausentado , los cuales corresponden a fugas voluntarias de menores extranjeros de los centros de protección y acogida que les son asignados. En Sevilla, en ese sentido, se contabilizaron 347 denuncias por menores de esta índole ausentados. Al igual que sucede con las denuncias que se encuentran en estado activo, sobre estas personas e xiste un señalamiento policial en vigor , pero sus casos son contabilizados de forma independiente a efectos estadísticos, «para poder conocer mejor la realidad del fenómeno», según detalla el informe anual. Un aspecto que destaca la memoria del informe, por cierto, es que «l a experiencia ha demostrado que las primeras horas desde la constatación de la ausencia de la persona son decisivas para la activación de un dispositivo de búsqueda y la realización de las preceptivas gestiones iniciales de investigación encaminadas a su localización». En ese sentido, el II Plan Estratégico en materia de Personas Desaparecidas (2026-2029) recoge un protocolo unificado de actuación para el conjunto de las fuerzas y cuerpos de seguridad y presta además especial atención a los casos de desapariciones de larga duración. Para este tipo de casos, por cierto, incluye específicamente la contratación prevista para este año de un servicio de asistencia psicológica gratuita a las familias de desaparecidos ante el dolor que arrastran, como bien saben los familiares de Marta del Castillo, Josué Monge o Antonio David Barroso.