Un total de 125 catalanes murieron el año pasado en el trabajo o al ir y volver del mismo, una persona cada tres días. El ejercicio 2025 fue uno de los años más negros en materia de siniestralidad laboral de la última década, si bien la morfología de los accidentes va cambiando. Si hasta no hace mucho los siniestros mortales eran fruto de caídas en altura, atrapamientos o aplastamientos, los infartos y los ictus están disparados y cuestan casi las mismas vidas que los siniestros traumáticos.Seguir leyendo....