Mide más que un Range Rover, lleva más potencia de cálculo que muchas estaciones de trabajo profesionales y cuesta menos de 50.000 euros. El Xpeng GX, el nuevo buque insignia del fabricante chino, acaba de debutar en el Salón del Automóvil de Pekín con una ficha técnica que parece diseñada para incomodar a todos los constructores europeos que venden todoterrenos eléctricos de lujo por el doble o el triple. Es la enésima demostración de que China ya no compite solo en precio, sino en tecnología punta.Con 5.265 mm de largo, 2.010 mm de ancho y una distancia entre ejes de 3.160 mm, el GX entra de lleno en la categoría de los SUV de tamaño completo. Su silueta recuerda a la del Range Rover (líneas rectas, volúmenes imponentes, presencia en carretera), pero las dimensiones son superiores a las del modelo británico. En el interior caben seis pasajeros en una configuración de tres filas, con la segunda fila equipada con asientos tipo business class que incluyen reposapiernas eléctrico y ventilación independiente.Pero lo que diferencia al GX de cualquier otro SUV en su rango de precio no está en la carrocería ni en el cuero de los asientos. Está debajo del capó digital: un chip Nvidia Orin-X que entrega 508 TOPS de capacidad de procesamiento, alimentando un sistema de conducción autónoma que Xpeng asegura capaz de funcionar sin mapas de alta definición y sin intervención del conductor en la inmensa mayoría de situaciones urbanas e interurbanas. La empresa ya no habla de asistencia a la conducción, sino de conducción delegada.Autonomía para cruzar países sin pararLos Xpeng GX apuntan a ser un coche para todos los usosBajo la plataforma del GX se esconde una batería de 101,5 kWh que promete hasta 770 km de autonomía según el estándar chino CLTC. La cifra hay que matizarla: el ciclo CLTC es menos exigente que el WLTP europeo, por lo que en condiciones reales de uso mixto la autonomía se situaría probablemente entre los 550 y los 620 km, según las estimaciones habituales de conversión. Aun así, es suficiente para recorrer Madrid-Barcelona sin detenerse a recargar y con margen de sobra para el desvío por la AP-2.La arquitectura eléctrica funciona a 800 voltios, lo que permite velocidades de carga ultrarrápida. Xpeng promete recuperar 300 km de autonomía en apenas 12 minutos conectado a un cargador compatible. Para quienes necesiten menos autonomía y quieran ahorrar, existe una versión con batería de 76,3 kWh que alcanza los 570 km CLTC. El precio de entrada, 399.800 yuanes (unos 49.500 euros), corresponde a esta última.En motorización, el GX ofrece dos opciones: tracción trasera con un motor de 308 CV o tracción total con doble motor que suma 517 CV. Esta última acelera de 0 a 100 km/h en 3,8 segundos, una cifra que pone en aprietos a deportivos de combustión que cuestan tres veces más. El par instantáneo del sistema eléctrico de doble motor convierte a un SUV de más de 2.400 kg en un vehículo capaz de adelantar en autopista con una contundencia difícil de igualar.Una cabina que quiere olerse a primera claseAutonomía para parar un trenEl interior del GX está pensado para que quien viaje en la segunda fila se sienta en un avión de negocios, no en un coche. Los asientos disponen de reclinación completa, masaje, calefacción y ventilación. Una nevera integrada mantiene las bebidas a temperatura, y un sistema de sonido envolvente con altavoces en los reposacabezas aísla a cada pasajero en su propia burbuja sonora. El techo panorámico incorpora además un sistema de oscurecimiento electrocromático que regula la entrada de luz sin necesidad de parasoles.Según publica ArenaEV, el sistema de infoentretenimiento funciona sobre un procesador Qualcomm Snapdragon 8295, el mismo chip que empieza a verse en los coches más caros de BMW y Mercedes, y gestiona múltiples pantallas, incluida una de 18 pulgadas para el conductor. Xpeng ha integrado también un sistema de control por voz que permite al pasajero trasero ajustar la climatización, el asiento y la multimedia sin tocar una sola pantalla, un detalle que evidencia la orientación del GX hacia el pasajero tanto como hacia el conductor.Para quienes busquen un acabado aún más exclusivo, existe una pintura especial denominada Kunlun Cloud Realm, aplicada en 15 capas con un espesor total de 230 micrómetros por capa, un proceso que produce un efecto de profundidad visual que Xpeng compara con el de vehículos que superan los 170.000 euros. Es un guiño deliberado al mercado premium: demostrar que la calidad percibida no depende del logotipo que lleve el capó, sino del proceso industrial que hay detrás.La pregunta que nadie quiere hacerse en EuropaEstética, estilo y precio para competir con los coches europeosEl Xpeng GX llega en un momento en el que los fabricantes europeos luchan por justificar precios que duplican o triplican los de sus equivalentes chinos. Un Mercedes EQS SUV arranca por encima de los 110.000 euros; un BMW iX xDrive50 supera los 90.000. Ni siquiera Tesla ofrece un paquete comparable a este precio: el Model X parte de cifras similares, pero sin la conducción autónoma de nivel avanzado que Xpeng incluye de serie.Por ahora, las ventas del GX se limitan a China, y no hay fecha confirmada para su desembarco en Europa. Los aranceles de la Unión Europea a los vehículos eléctricos chinos, que pueden sumar hasta un 45 % al precio de importación, supondrían un encarecimiento considerable, pero incluso con ese sobrecoste, el GX seguiría por debajo de la mayoría de sus rivales occidentales. Xpeng ya opera en varios mercados europeos con otros modelos y tiene infraestructura de servicio en países como Noruega, Países Bajos y Suecia.La compañía ha dejado claro que su ambición va mucho más allá de fabricar coches. Desarrolla robots humanoides, aeronaves de despegue vertical (eVTOL) y trabaja en robotaxis, en una hoja de ruta que recuerda a la de Tesla pero con un ritmo de ejecución que genera cada vez más nerviosismo entre los analistas del sector.El GX es una declaración de intenciones que resuena con fuerza en un mercado europeo que todavía debate cómo responder a la ofensiva china. Con menos de 50.000 euros en la versión de acceso, el mensaje de Xpeng a los fabricantes occidentales es difícil de ignorar..image img { width: 100% !important; height: auto !important; }