La cena de corresponsales de la Casa Blanca es esa noche del año en la que la mayor parte de los reporteros de Washington que cubren al presidente se visten de gala y se toman el día libre. La de este sábado acabó con decenas de ellos —con esmoquin, los hombres; traje largo, las mujeres— donde siempre: en la sala de prensa de la Casa Blanca. Seguir leyendo