En las primeras jornadas que celebró el Govern en el monasterio de Poblet a finales de agosto de 2024, el president Salvador Illa entregó a cada uno de sus consellers una 'mission letter' personalizada, una manera de solemnizar qué esperaba de cada uno de ellos en una legislatura que suponía el regreso del PSC a la Generalitat tras 14 años de oposición. Ahora, llegados al ecuador del mandato, tras un arranque de año plagado de crisis en el ámbito de Rodalies y en sectores como la educación y sanidad, y cuando falta solo un año para las elecciones municipales, ha encargado a todo su equipo redoblar los esfuerzos para materializar políticas que tengan un impacto directo en la vida de los ciudadanos. Todo, sin que tenga aún asegurada la aprobación de nuevos presupuestos antes del verano y en pleno ascenso del voto a partidos de extrema derecha.Seguir leyendo....