Susana Rodríguez acusa a Sánchez de "pucherazo" y asegura que "define lo que luego ha marcado su trayectoria como secretario y presidente"

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La publicación de imágenes inéditas del Comité Federal del PSOE celebrado el 1 de octubre de 2016 ha vuelto a situar en primer plano uno de los episodios más críticos del partido. El material, difundido por The Objective, recoge una reunión que se prolongó durante más de doce horas y que concluyó con la dimisión de Pedro Sánchez como secretario general.Las grabaciones muestran el enfrentamiento entre distintas sensibilidades internas tras la dimisión de más de la mitad de la Ejecutiva. Uno de los puntos más controvertidos fue el sistema de votación. El entonces secretario de Organización, César Luena, defendió el uso de una urna para garantizar el voto secreto y argumentó que "al votar a mano alzada, mucha gente que nos apoya no lo va a hacer por presiones de su federación".El foco en la urna y la votaciónLa ubicación de esa urna generó una fuerte polémica. Según las imágenes, no se encontraba en un espacio visible, sino en una sala anexa, lo que provocó críticas sobre la transparencia del proceso y acusaciones de "pucherazo".Durante la sesión, las intervenciones se sucedieron en un clima de tensión constante. Se observa cómo Soraya Rodríguez abandona la sala entre lágrimas, mientras Carlos Martínez muestra gestos de incredulidad y Pepe Blanco intenta introducir "sentido común" en el debate.Susana Díaz tomó la palabra para advertir que "llegó el día en el que estamos destrozando la organización" y reclamó que el proceso se desarrollara "desde la legalidad pensando en el PSOE".Testimonios y reacciones al vídeoLas imágenes han reactivado testimonios de quienes vivieron aquella jornada. Susana Díaz ha reconocido en Espejo Público que evita revivir ese episodio: "No me gusta revivir aquello porque fue muy desagradable y porque he tardado muchos años en recuperarme". La dirigente ha explicado que aquel momento le dejó huella y que "todo lo que hice fue pensando primero en mi país, luego en mi partido y por último, en mí".También ha admitido consecuencias personales en los años posteriores: "Cogí fobia a algunos medios de comunicación y había periodistas con los que no quería ni siquiera sentarme". Aun así, ha evitado profundizar en los hechos: "Hacer hoy daño a mi partido ni me aporta nada, ni tampoco a mis compañeros" y ha insistido en que "cualquier cosa que diga hará daño a mis compañeros y a mí me ha costado recomponerme".Por su parte, Soraya Rodríguez ha ofrecido un relato más detallado de lo ocurrido. Ha señalado que fue "un día convulso" y ha asegurado que "nunca he visto una votación secreta escondiendo urna tras una mampara es una ilegalidad". En su intervención, ha insistido en que el entonces secretario general "intentó que no se votara por todos los medios porque sabía que perdía" y ha añadido que "una vez que se votó bien, perdió".Rodríguez también ha descrito el impacto personal de la jornada: "Sí, sí, de indignación, impotencia", en referencia a las lágrimas que protagonizó durante el Comité. Además, ha subrayado que "banalizamos que el secretario general fuera capaz de eso" y ha defendido que lo ocurrido "define un poco lo que luego ha marcado la trayectoria de Sánchez". Adenás, ha acusado a Sánchez de "pucherazo" y ha asegurado que "define lo que luego ha marcado su trayectoria como secretario y presidente".En la misma línea, Emiliano García-Page ha valorado el contenido de los vídeos y ha afirmado que "hubo un intento de hurtar la democracia del PSOE y de un claro pucherazo". El dirigente autonómico ha añadido que aquel día fue un punto de inflexión y ha advertido de sus consecuencias: "Ese día me di cuenta de lo que le caería encima a España si prosperaban algunas tesis".Otras voces también han reaccionado. Cándido Méndez ha mostrado preocupación por el momento en el que se han hecho públicas las imágenes y ha advertido del riesgo de que se genere un "debate falsario y de enorme gravedad".Las grabaciones recogen además intervenciones de dirigentes como Pepe Blanco, que trató de introducir orden en la sesión, o de Josep Borrell, quien defendía que el proceso debía ajustarse a normas claras en un momento marcado por el desacuerdo sobre la investidura de Mariano Rajoy.El episodio de 2016 supuso la salida de Sánchez y la formación de una gestora, en un momento que muchos dirigentes consideran un antes y un después en la dinámica interna del PSOE. Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad en nuestro perfil de Google.