Michael de Antoine Fuqua se estrenó y, como era de esperarse, causó revuelo. Tanto, como para, con apenas una semana de estreno, convertirse en el biopic musical más exitoso de todos los tiempos, por encima del icónico Bohemian Rhapsody. Pero a pesar de eso, la cinta no está exenta de polémica y, de hecho, desde el primer día de su llegada a las salas del mundo, la producción estuvo rodeada de controversia. Por un lado, por tomarse libertades considerables al contar la historia del artista. Algo que incluye ignorar la existencia de varios de sus hermanos y hasta de Diana Ross en su vida.Por el otro lado y más grave todavía, por simplificar la vida de Michael Jackson hasta convertirla en una versión edulcorada de la realidad. La trama, que sigue al cantante desde su infancia en Gary, Indiana, hasta llegar a su éxito en Los Ángeles, evita cuidadosamente cualquier controversia. Por lo que hay escasas menciones a la rivalidad entre los hermanos Jackson, la tensa relación con las disqueras y hasta sus problemas de acné. No obstante, el punto más delicado de los olvidos selectivos de la película va más allá de la mera anécdota. Michael termina en pleno concierto de apertura de la gira BAD del cantante, por lo que no avanza hacia las acusaciones de abuso sexual que marcaron su vida. Más complicado todavía, el mismo director y los actores del reparto han dejado entrever su escepticismo sobre los gravísimos señalamientos. Por lo que no es probable que una futura y muy probable secuela añada la información o, al menos, de manera neutral. Un giro de los acontecimientos que empaña el éxito al plantear dudas razonables sobre su exactitud y el objetivo de la película como producción. Pero además, hay una razón muy concreta para la controversial decisión de guion. ¿Por qué no se incluye ninguna mención a las polémicas de Michael Jackson en el biopic? En realidad, se trata de una serie de situaciones que provocaron que la película debiera prácticamente filmarse de nuevo. Una situación que incluyó replantear el punto focal del argumento en el guion de John Logan. Todo debido a que el primer borrador de la película estaba centrado en las acusaciones presentadas por Jordan Chandler, de 13 años. Sin embargo, el punto de vista debió ser descartado cuando se descubrió que la decisión violaba los estrictos términos de un acuerdo legal. Una mala noticia para la producción entera. Mucho más, porque se trataba de una disposición judicial que podía poner en riesgo un punto de esencial interés entre los sonados juicios contra Michael Jackson. A saber, el acuerdo entre el cantante y la familia de Jordan Chandler se firmó en enero de 1994 en medio del momento más duro de las acusaciones. Lo que puso fin a una demanda civil por negligencia y daños personales. El monto total del pago ha sido reportado históricamente entre los 22 y 25 millones de dólares. Un acuerdo legal complicado De esta cifra, aproximadamente 15 millones de dólares fueron destinados a un fideicomiso para Jordan, el cual estaría disponible para él al cumplir 18 años. El resto se distribuyó entre sus padres y los equipos legales. Pero el acuerdo, cuyos elementos más importantes continúan en secreto, tiene un aspecto fundamental: la cláusula de no admisión de culpabilidad. En el texto. Eso, debido a que Jackson negó explícitamente cualquier acto ilícito o conducta inapropiada. Por lo que afirmó que el pago se realizaba únicamente para evitar el impacto negativo que un litigio prolongado tendría en su carrera y capacidad de generar ingresos. Aunque el acuerdo no impedía legalmente que la familia testificara en un proceso penal, tras recibir el dinero, los Chandler dejaron de cooperar con las autoridades, lo que llevó al cierre de la investigación criminal por falta de pruebas y testimonios en septiembre de 1994. Pero además, el acuerdo incluye especificaciones de confidencialidad que prohíben explícitamente una exigencia que cambió el futuro de Michael. Todo debido a que prohíbe la dramatización de Jordan Chandler o su familia en producciones comerciales o películas. Además de la confidencialidad, el pacto estipulaba que ninguna de las partes podría hacer comentarios públicos sobre los hechos, obligación que persiste incluso tras el fallecimiento de los involucrados.Una filmación que debió comenzar de nuevoPor lo que el rodaje de Michael enfrentó una reestructuración significativa que retrasó su estreno de 2025 a abril de 2026. Este proceso incluyó 22 días de retomas en junio de 2025. Algo que incluyó rehacer el tercer acto original, que abordaba detalladamente las acusaciones de abuso infantil de 1993 y que tuvo que ser descartado casi por completo. Una situación complicada que elevó el presupuesto total a cerca de 200 millones de dólares. Estas retomas transformaron drásticamente el tono y el cierre de la cinta, que ahora concluye en la cima de la carrera del artista durante la gira BAD a finales de los años 80. Por lo que omite las controversias legales de décadas posteriores. El patrimonio de Jackson asumió los costos adicionales de estas nuevas grabaciones, estimados entre 10 y 50 millones de dólares. También, asegurando una trama, prioriza su legado musical y su relación con su padre, Joseph Jackson (Colman Domingo). Debido al gran volumen de material filmado y descartado, estudios como Lionsgate y Universal ya consideran dividir la historia en dos partes o lanzar secuelas en el futuro. Como de hecho podría ser el próximo plan tanto de Antoine Fuqua como de Lionsgate luego del resonante éxito de la producción en su estreno. Seguir leyendo: ¿Por qué no se incluyeron las acusaciones de delitos de Michael Jackson en la película?