Siete años después de su última visita oficial y en un contexto regional cambiante, el presidente francés, Emmanuel Macron, ha recalado esta semana en Andorra con dos objetivos: apoyar la modernización económica, social y europea del principado y reafirmar el singular histórico vínculo entre ambos territorios. Pero también ha aprovechado su visita para lanzar un aviso: si no respalda el acuerdo de asociación con la Unión Europea (UE) podría perder una oportunidad y ver bloqueada una nueva negociación durante años.Seguir leyendo....