“Si vas a ser compositora, necesitarás la piel de un rinoceronte”. Con esta metáfora advertía Ralph Vaughan Williams en 1926 a su alumna galesa Grace Williams —entonces veinteañera en el Royal College of Music— de la coraza emocional que toda mujer debía forjarse en aquel oficio. No tardaría en comprobarlo: de regreso a Londres en 1931, tras completar su formación en Viena con Egon Wellesz, se ganaba la vida dando clase en colegios de señoritas mientras los editores rehusaban publicar obras ambiciosas firmadas por mujeres jóvenes, y menos aún aquellas que, como las suyas, asumían las nuevas estéticas europeas.Seguir leyendoXXXI Temporada de Grandes ConciertosObras de Grace Williams, Camille Saint-Saëns y Edward Elgar.Akiko Suwanai, violín. BBC National Orchestra of Wales. Jaime Martín, director.Auditorio de Zaragoza. Sala Mozart. 27 de abril.