El lienzo Danaë es el principal protagonista de la exposición dedicada a Anselm Kiefer que se inaugura este miércoles en Valencia. No solo por su gigantesco tamaño de 13 metros de ancho por casi cuatro de alto, ni por el hecho de que solo se ha visto con anterioridad en Nueva York antes de recalar en un antiguo palacio del siglo XVII del centro de la ciudad, sino también porque viene a representar una síntesis, un compendio de las inquietudes artísticas del reputado creador alemán que aúna capas de pintura, historia y literatura en su obra, marcada por la materia, la textura y la monumentalidad. Seguir leyendo