Bajo las tumbas de un cementerio en Nueva York vivían millones de abejas sin que nadie lo supiera. Científicos descubren el mayor asentamiento de abejas solitarias jamás registrado
El hallazgo parecía improbable incluso para los expertos: un camposanto tranquilo escondía una población gigantesca de insectos esenciales para los ecosistemas. Todo estaba ocurriendo bajo tierra y a plena vista.