Género: Drama, Thriller.Creador Jorge Guerricaechevarría.Reparto: Clara Lago, Tamar Novas, Xosé A. Touriñán, Chechu Salgado, Miguel de Lira, Luis Zahera, Melania Cruz, Francesc Garrido, Diego Anido, María Pujalte, Marta Torné, Nuno Gallego, Tomás del Estal y otros.Producción: Vaca Films.Canal: NetflixSi hay un tema recurrente en la ficción a nivel general, éste es el de la delincuencia y los clanes o bandas con los que ésta tiene lugar. Desde las películas de vaqueros protagonizadas en no pocas ocasiones por malnacidos forajidos sin moral ninguna, pasando por el Hannibal Letter de Anthony Hopkins y por el Pablo Escobar de Wagner Moura, está claro que el espectador gusta mucho de meterse en las intimidades de aquellos que ignoran la Ley y las penas impuestas por la misma en aras de la obtención de un beneficio ilícito.Dentro de ese tipo de ficción, está claro que la serie Narcos, estrenada por Netflix en 2015 marcó un antes y un después. La ficcionalización de la vida y milagros de Pablo Emilio Escobar Gaviria volvió a poner de moda no solo al temido narcoterrorista, sino a las series y películas basadas en criminales famosos y, especialmente, en narcotraficantes.Yendo ya a terreno patrio, fruto de aquella fiebre tenemos Fariña, serie dirigida por Carlos Sedes y escrita entre otros, por Ramón Campos, que basándose en el libro de Nacho Carretero, narraba de forma magistral la realidad del narcotráfico gallego en la década de los noventa, así como el macrojuicio conocido como “Operación Nécora” cuya instrucción fue llevada a cabo por Baltasar Garzón, quien por aquel entonces fuera Juez de Instrucción de la Audiencia Nacional.ClanesPues bien, siguiendo dicha estela llegó en 2024 a las pantallas de nuestros televisores, tablets y smartphones, Clanes, una serie que tomando a Galicia y a su larga tradición de narcotraficantes afincados en su mayoría en Cambados como referencia, contaba la lucha por Ana (Clara Lago) por obtener respuestas ante la misteriosa muerte de su madre, al tiempo que nacía una relación amorosa con Daniel Padín (Tamar Novas), líder del principal clan de narcos de Cambados mientras el padre de Daniel (Miguel de Lira) continúa en prisión por los delitos cometidos casi treinta años atrás.Clanes narra, como indicaba más arriba, la historia de Ana, abogada de profesión de origen Canario pero con domicilio profesional en Madrid, muy unida a su padre, que debe de lidiar con la muerte de éste, sorpresivamente asesinado en circunstancias misteriosas.Por si ello fuera poco, en la lectura de su testamento, Ana y la madre de ésta, descubren que el padre de Ana ha legado una importante cantidad de dinero a dos mujeres de Cambados, Galicia, totalmente desconocidas para Ana. La investigación de este hecho lleva a Ana a descubrir que su padre no siempre fue su padre, que el verdadero nombre de éste es Silva, y que fue uno de los principales miembros del Clan de los Padín, al que traicionó, acogiéndose al programa de protección de testigos y comenzando una nueva vida en Canarias.Sin poder continuar con su vida en circunstancias normales una vez es conocedora de esta información, Ana decide romper con todo y bajo la excusa de montar un despacho de abogados propio en Cambados descubrir ya sobre el terreno, la auténtica verdad sobre el asesinato de su padre y sobre la vida anterior de éste.En su investigación conocerá al ya mencionado Daniel Padín, hijo del líder del Clan de los Padín, que la contratará como abogada y que poco a poco irá enamorándola, complicando aún más si cabe una situación ya de por sí muy difícil para la protagonista.La serie, al igual que la ya mentada Fariña, con la que Clanes tiene muchas semejanzas, está ambientada no solo en el mismo lugar, Cambados, sino que transcurre en la misma época, si bien con personajes ficticios.Con esta premisa se desarrollan las dos temporadas de Clanes, en las que si bien tenemos una trama bien ideada a priori, la serie peca de una inconsistencia que la hace fallida en su desarrollo. A lo largo de los siete capítulos que componen la primera temporada, y de los seis que componen la segunda, recientemente estrenada en Netflix, se dan situaciones que o no se cierran nunca o se cierran sorpresivamente si apenas explicación, así como hechos que muchas veces tienen lugar porque el guion lo necesita y no porque exista un desarrollo previo que los haga más creíbles.En ese sentido, la serie de Jorge Guerricaechevarría es peor de lo que podríamos haber imaginado, algo difícil de creer de alguien que ha estado presente en grandes películas de nuestro cine como Celda 211 o El Día de la Bestia.Sin embargo, en su mayoría, la serie compensa estos fallos, que son bastante notables con un reparto de altura. A los ya mencionados Clara Lago (Ocho Apellidos Vascos) y Tamar Novas (La Lengua de las Mariposas), debemos sumar a Xosé A. Touriñán y a Chechu Salgado, a quienes conocimos en Fariña haciendo papeles muy similares, así como al incombustible Luis Zahera (El Reino).En el caso de éste último, el reputado actor se inserta directamente en la segunda temporada como uno de los nuevos capos de la droga en Cambados y su papel, simplemente, es como siempre, excelente, algo a lo que el gran actor gallego nos tiene acostumbrados desde hace muchos años.Ello sin olvidar a “Las Raposas” interpretadas por Melania Cruz y por María Pujalte (Siete Vidas, Los Misterios de Laura) ni a Diego Anido (As Bestas) en el papel de confidente de la policía.Si a ello le sumamos a Tomás del Estal como el malvado Nazario, principal abogado del Clan de los Padín, la tensión y los momentos de puro “salseo” están más que servidos.Del lado de la Ley, tenemos los papeles de Francesc Garrido o Marta Torné, sin olvidar a Nuno Gallego como el joven Marco, sobrino de dos de los miembros del Clan que se enfrenta a la toma de decisiones muy difíciles para su corta edad.En lo relativo a fotografía, el aspecto visual de la serie es casi perfecto. Mostrando un retrato fiel y acorde de Galicia, que acompaña la frenética labor de dirección estamos ante un producto de ficción patrio en el que el alto presupuesto es notable y no es un problema.Finalmente y en lo relativo a la banda sonora, la misma está llevada a cabo por Sergio Moure de Oteyza, quien combina canción tradicional gallega con trap y reaggeton para darnos una lista de temas variada que sabe perfectamente como aunar las dos vertientes, romántica y de thriller de la obra.Todo ello hace de Clanes una serie que no es imprescindible ni perfecta, pero que compensa sus fallos con un reparto de calidad y una trama que a pesar de sus defectos, consigue entretener lo suficiente.Sin embargo, y aún a sabiendas de que las comparaciones son odiosas, si comparamos Clanes con Fariña, la primera sale claramente perdiendo frente a la segunda, que se encuentra entre uno de los mejores productos de nuestra ficción televisiva.